agotar el papel hasta por el límite de sus márgenes.
Quiero convertir mis gritos en tinta, mi tinta en gritos,
y que quede el eco de los susodichos.
Quiero ser niño recordando ser adulto,
para que mis fracasos no impidan mis triunfos.
Quiero conocer mil historias, mil cuentos,
ser héroe y villano en todo momento.
Quiero arrastrar recuerdos, no cadenas,
ser lastre y desastre de quien me condena.
Quiero convertir mis sueños en metas,
ser juez de quien me apresa las ideas.
El tiempo vuela por encima de los relojes,
aún dividido es libre de hacer cuanto se le antoje.
Yo no entiendo de tiempos abstractos,
sólo entiendo que mis ojos y mi mente
no conciernen en cuanto al reflejo del espejo se refiere.
Yo escribo en papeles, me da igual si blancos o verdes,
mis letras siguen mi pulso, vómitos de mis impulsos
Sentimientos profundos a flor de piel,
flores plantadas a golpe de cincel.
Porque hoy soy pez y mañana pájaro,
porque hoy soy alegre y mañana sucumbo al puro llanto,
Porque hoy nada nada y mañana todo vuela,
porque las precuelas dejan secuelas.
Porque hoy soy imagen y valgo más de mil palabras,
pero mañana me visto de poema y mi valor se degrada.
Ni versos ni fotos ni besos, todo son tedios,
Aquí comienza mi guerra aquí planto mi asedio.
Me cuento por minutos, vigilo el segundero,
mi vida es un sendero directo al cementerio.
¿Que qué es lo que quiero?
Tirar las barreras, convertirme en recuerdo.
El alma se desgasta por cada momento que pasa,
aprovecha la experiencia ganada en cada batalla.
Sin agobios ni prisas, yo dejé de ir deprisa
cuando entendí que la vida se vive entre líneas.
aprovecha la experiencia ganada en cada batalla.
Sin agobios ni prisas, yo dejé de ir deprisa
cuando entendí que la vida se vive entre líneas.