La violencia no hacia efecto,
las palabras quedaron de lado.
Todo era un desperfecto,
el mundo, la gente, los cuerpos...
nadie consiguió mantenerse recto.
Abre tus alas y vuela,
que nadie te detenga,
que nadie te frene...
ni el ángel de la muerte...
Me encontré con mi destino de frente,
y lo derribé.
Ahora camino sin rumbo.
a donde me lleven mis pies.
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