El dolor de cabeza no evita que las ideas crezcan.
El dolor de corazón no hace que no las sienta.
Perdí las ganas,
no la pasión.
Destrocé mi alma,
no el corazón.
Ya no creo en hadas,
ahora descanso en calma,
en mi cama,
esperando nada.
Acompáñame durante mucho más tiempo,
necesito expresar lo que siento,
lo que pienso,
lo que llevo dentro.
Y la única manera es echando tus versos al viento.
Antes que llegar el primero en solitario,
prefiero ayudar al último y llegar bien acompañado.
Sigo sintiendo la falta de algo,
es igual lo que haga,
sé que algo no encaja,
sé que para algo valgo,
pero no encuentro lo necesario.
La soledad es buena compañía,
pero deberías probarla al lado de una buena amiga.
Yo no creo en credos que me digan lo que debo y quiero,
solo en quienes me dejan soñar mis deseos.
Soy sincero,
mi único Dios es ateo,
y lo respeto.
Vuestras ideas son más caras,
y os ocultáis tras vuestras máscaras,
las mías son más claras,
la verdad me traspasa,
no tengo que ocultarla.
Recuerdo estar cuerdo,
no de acuerdo,
me expreso en verso,
tengo sueldo,
no dinero.
Me pongo retos
para ver hasta donde puedo hacerlos.
Me llamasteis loco,
por los logros,
por donde coloco todo,
por no quedarme a poco,
por llegar hasta el fondo.
Era el único que podía sacaros del pozo.
Es por eso que os llaman tontos.
Sigo el buen camino,
pero el malo me resulta atractivo.
Si sigo vivo,
creo que debo dar las gracias a mis amigos.
Seré el sueño de toda pesadilla.
La sombra que no sale de día,
la tristeza de la alegría,
la luz que no brilla,
el que donó su vida.
Las cosas que me queman son sencillas,
la gente falsa, los hipócritas,
esos que se creen altos por andar de puntillas,
y se caen al mínimo toque en las rodillas.
Las críticas no son malas,
son constructivas,
siempre y cuando quien habla,
respete tu punto de vista.
¿Qué tendrá que ver como vista?
Yo trago tu ropa,
Tú acepta la mía,
No pongas excusas,
prendas confusas,
tu mente es cerrada y obtusa.
La ropa explica tu don, tu son,
¿Respeto? ¿Educación?
Eso se muestra con tu actuación.
Me da igual como quieras vestir,
¿Todos de smoking?
Vale,
a ver que decís
yo iré de calle.
Soy así, simple,
no vestiré con traje,
vuestras mentes y las mías no son iguales.
Mis ideas tienen otro enfoque,
otro encaje.
El traje solo te hace imponente,
importante te hace decir cosas coherentes.
Se interesante,
demuestra que un traje
no te da dotes de hablante.
Hay tantas reglas absurdas en la sociedad...
los regalos de cumpleaños o Navidad.
Un regalo tiene que salir del interior,
no por obligación.
Es como ir pidiendo besos,
O dedicarle a alguien los versos,
En los que otro puso sus deseos,
Y su empeño.
Hay muchas etiquetas,
hipster, canis, bboys y poetas.
Clasificarme como queráis,
mi mente es inquieta,
y yo no seré uno más de esta receta.
Lograré mis metas a mi manera,
Con mi voluntad y mi fuerza,
No con vuestro dinero y “gentileza”.
A mí nadie me la cuela.
Perdona si te hago herida,
Pero es la verdad,
Ya me lo agradecerás,
Que la mentira no cicatriza.
No me afecta que me insulten,
Maduré y ahora soy inmune.
Ellos llegaron a la cumbre,
Pero yo soy sus nubes.
Esto es un poquito de mí,
Porque aprendí,
Que para conocerme mejor,
Debo exteriorizar mi interior.