Hablemos del paraíso de forma clara,
hay árboles, campas y grandes cascadas.
Hay todo tipo de animales,
unicornios, dragones y ángeles celestiales.
Pero aún así no hay amor,
esto va a peor,
estamos por obligación,
no por lo que creemos tú y yo.
Esto no va a funcionar,
yo no soy Adán,
solo soy uno más,
un charlatán que viene y va.
Tú no eres Eva,
aquella,
que cogió la manzana,
fruta del morbo y la vida insana.
Aquí nadie lleva taparrabos,
ahora o lo tienes atado,
o está descontrolado,
hay que llevarlo vendarlo.
Esto no es el paraíso,
no el de los textos bíblicos,
aquí las letras tienen sentido,
un propósito, un motivo.
Esto es la vida real,
todos te dirán a donde ir,
hacia donde saltar,
con quien follar.
16 años,
vivo en casa,
la única mujer de mi vida,
la que me despierta cada mañana.
Soy libre,
¿mi paraíso?
las letras que escribo,
mi refugio,
mi mente de niño.
No hay santos ni ángeles con alas,
ningún Dios nos habla,
estaríamos solos,
de no ser por esos que nos aman.
Existe un paraíso,
pero no el de ese libro,
Génesis, el principio,
el comienzo de los perdidos.
Déjate de lloros y falsas sonrisas,
si quieres formar parte de mi vida,
tendrás que aceptar la luz que me ilumina,
te guste o no, es mía, mi guía.
El Edén es sencillo,
la familia y unos amigos,
poco más para pasar un rato divertido,
déjate de líos.
Yo solo quiero frutos prohibidos,
besos y caricias para mi libido,
ser un ser lascivo,
darte calor cuando tengas frío.
Puedo ser un salido,
o el romántico que esperabas desde hace siglos,
puedo ser inmaduro como un niño.
o ser quien mueve los hilos.
Evolucioné como persona,
abandoné el camino de las hormonas,
y ahora mi lugar secreto,
ni se cambia, ni se trastorna.
Me llamaron loco por querer vivir solo.
Me llamaron tonto por vivir con poco.
Yo les respondí.
que soy el loco tonto que consigue todo aunque sea poco.
Dejé de buscar mi ángel de la guarda,
y comencé por alguien que me salvara.
Parando balas,
encadenando palabras.
Soy lo que me sobra,
los pecados de mis copar,
no soy parte de su obra,
soy yo, por ahora.
Necesito otra cuerda,
romper mis fronteras,
hacer lo que quiera,
pero no con quien sea.
Estoy harto de dioses y libros sagrados,
de gente que dice que puede ayudarnos,
iluminarnos,
sin saber lo que nos ha pasado.
Solo tengo fe en mí,
aunque gran parte ya la perdí.
No busco una Eva,
la busco a ella,
esa que se tumbe a ver las estrellas,
y pueda entenderlas.
El paraíso,
amor y odio,
alegría y dolor
morbo y pasión,
cabeza y corazón,
libertad y prisión.
No hay comentarios:
Publicar un comentario