Y pese al miedo, seguir
mordiendo,
que el próximo movimiento sea
seguir insistiendo.
No perder el aliento,
que lo que no agarras se lo lleva el viento.
Basta ya de lamentos,
si realmente lo queremos vamos de lleno,
sino solo es un mero capricho del tiempo.
Hay amores de dos días y parejas de odio eterno.
Hay quien por envidia dice que solo es relleno.
A nadie le sobra alegría,
pero la gastamos día a día.
A veces abajo y a veces arriba,
así es la vida.
¿Has perdido? No pasa nada.
Barajemos las cartas,
nueva partida.
Tú tienes pareja,
Él tiene trío,
yo tengo escalera,
solo aviso,
vosotros tenéis sexo
y yo la llave al paraíso.
Segundo piso, aquí está la ruleta,
penes y tetas,
solo el dinero une sus tristes cabezas.
Manos inquietas,
quieren jugárselo todo hasta que la suerte les comprometa.
Esto es la vida, un casino,
tiempo y suerte,
monedas que escasean.
Falsas metas y quereres,
pero no te fíes que la vida es perra.
Son promesas, mentiras que desean,
fama y dinero,
nótese vuestra carencia.
Tercer piso, sumo y sigo,
Si llegas aquí es que no eres sumiso,
Pasaste de los avisos.
Los que llegan se guían por instinto,
pero también dejan de ser ellos mismos.
Alcohol, violencia y drogas,
mentes descompuestas por la coca.
Niños con pistolas,
los sentidos se descontrolan,
Te engañan,
te dan a probar lo que tu mente odia y rechaza.
No te dejes camelar,
Si ves la salida, corre, llévatela.
Ultimo piso, sigues vivo,
has llegado a la cima.
Fuera la rutina.
Pasaste del infierno, llegaste al cielo,
añorarás el fuego, pues era emoción y sentimiento.
Pero esto va por etapas,
si el casino no te arruina,
es por qué tu voluntad es más rápida,
llevas buenas zapas.
Hijo del viento pondrá en tu lápida.
Si respiras cuando te tendrías que ahogar,
es que algo estás haciendo sumamente mal.
La vida no consiste en probar todo lo que hay por el camino,
sino en ser fiel a tus principios.
La vida es un casino, y este tiene un ritmo,
sonidos bonitos, pero lo bueno son mitos.
La verdad se esconde entre camerinos,
las actuaciones son para los ricos,
que cambiaron el tiempo,
por querer sentirse vivos,
cambiaron su destino,
por un par de papeles finos.
Relojes sin ritmo,
tu vida es un logaritmo,
un algoritmo,
pero sea lo que sea,
la hora exacta marca tu destino.
No hay comentarios:
Publicar un comentario