sábado, 10 de agosto de 2013

Tiempo.

El tiempo pesa,
y es que acecha,
somos su presa,
presa ingenua.

Secuestraré al tiempo,
viviré sin momentos,
sin preocupaciones,
sin lamentos.
Vivimos a una velocidad constante,
"Momentos por hora"
dijo un loco errante,
mientras se ataba la soga.

No hay mayor juez
ni peor verdugo,
que aquél que cree ser
dueño de su yugo.
Miramos al reloj impacientes,
el tiempo nos mira
a regañadientes.
Sabe quienes serán los siguientes.

Buscamos un segundo exacto
en el que comenzar con el cambio.
Y es que el cambio,
siempre está comenzando.
Medimos el tiempo por miedo,
Y por miedo nos quita del medio.
Ese es el motivo por el que morimos.
Porque por instinto
buscamos una medida a lo vivido.
A no ser olvido,
a recordarnos en los siglos.
Porque luchamos por ser distintos,
cuando el tiempo nos mantiene unidos.
Todos morimos,
Pero no todos vivimos.

Y es que el tiempo nos mata,
mientras el sigue vivo.
Y es que el tiempo nos ata,
mientras creemos que vivimos.
Y es que el tiempo se libra de nosotros,
y acabará con todos,
pero no puede cambiar lo sucedido,
no puede cambiar lo que hicimos
no durante lo que vivimos.

Por eso no te detengas,
y llega lejos, hasta tu meta.
que no hay peor destino
que morir a medio camino.
Si es necesario,
pásate de largo,
pero jamás te des por vencido,
jamás digas que no has llegado.

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