martes, 29 de julio de 2014

Las apuestas del corazón.

Escribo en papel de lija, ¿qué quieres que te diga?
Mis letras son ásperas pues pulen su salida.
Si la tinta no agarra se usarán minas. 
Quien no mata escribiendo se convierte en un suicida.

Las emociones son bombas, las personas objetivos.

La pluma sólo es el arma que nos da vuelo en el camino.
El papel es la superficie en la que trazas tus delirios.
¿Qué quieres que te diga? No disparo pero escribo. 

He caído en mil batallas, pero invicto aquí sigo. 

He escrito mil versos, confundiendo al destino. 
He escrito las palabras que me mandaron al exilio 
He escrito cien poemas que ahora son casquillos. 
He escrito mil lemas y he forjado mi castillo.
¡He mirado al cielo y me he convertido en infinito! 

He andado en territorios, desconocidos y enemigos. 

He disfrutado de la brisa y me he precipitado al abismo. 
Me he muerto de miedo tras apretar desde el gatillo.
Y he visto cobardes intentando acabar conmigo. 

He vestido sentimientos, disfrazado mil mentiras,

gritado 'libertad' a las esposas de mi vida. 
He llorado de alegría, gritado por la ira,
derribado mil muros carentes de salida.

He tachado mil errores, mas no borré ni uno. 

He aceptado mi pasado enfrentando mi futuro. 
He escrito a corazones que estaban moribundos. 
He escrito a las mentes conscientes de este mundo.
He olvidado mil promesas, mas no rompí ninguna. 
¡He arriesgado el corazón apostando todo a una!


He perdido el tiempo, y me he rendido al inicio.
Me creí sentencia, y sólo fui prejuicios.
He tentado a mi suerte, atentado a mi cordura.
¡He silenciado el cielo gritándole a la Luna!

He tirado de rango, aprovechando mi ventaja.
Utilicé la venganza como última esperanza.
Escribí textos que nunca fueron expresados,
encarcelé sentimientos y acabé apresado.

He vestido de lluvia enfrentándome al Sol,
casi muero de frío esquivando al calor.
Me he perdido entre acantilados escalando mi razón.
He saltado al vacío cuando éste me llamó.
He volado por la tierra y caminado por el cielo,
quebré mis armas como las reglas del juego.
  
Me he visto humillado y también humillando,
Criado y criando, esclavo y esclavizando.
Me he visto bestia vestida de humano.
Me he visto huyendo y también ahuyentando.  

He gastado tinta, minas y saliva,
he secado mis cartuchos, escupido a mi vida.
Me creí Salomón, y sólo era Midas.
Pero tenía un reino, de ruinas y desdichas.

He parado el tiempo, limitado el espacio,
fui corriendo para luego ir más despacio.
He tirado de corazón, y bombeé fracasos.
He luchado protegiendo, y acabé destrozado.
He caído al suelo, pero también me han tirado.
¡He vivido con pasión, y moriré conquistando!

He disparado mil balas, malgastado mil cartuchos,

me quedé sin tinta, y lo plasmé con los puños.
Los escombros de mi pasado construyeron mi futuro
y ahora que no huyo disfruto de mis triunfos.

¿Qué puedo decir? Si soy por lo que fui.

Hoy estoy aquí porque jamás me rendí.
Mi vida es sentir y sentir es vivir.
Soy lo que soy porque antes me caí.



domingo, 27 de julio de 2014

Yo no escribo poesía.

Yo no escribo poesía,
sólo me aprovecho de la rima.
De una métrica indecisa,
irregular, sí, pero precisa.

Yo sólo escribo mi pena,
mis lamentos, mi ira.
Yo sólo escribo mis noches en vela,
las sombras de mi día a día.

Yo escribo por gusto,
por huir de la hipocresía.
Por utilizar mi ira
contra aquél que me esclaviza.

¿Me duele? Me inspira.
Musas de batallas perdidas,
dioses malignos de la mitología.
Escribas con líneas torcidas.

Yo no escribo poesía.
Yo no escribo ideas.
Yo no escribo con tinta.
Yo escribo desdichas.

miércoles, 9 de julio de 2014

Hasta el día que me muera.

Hasta el día que me muera agradeceré lo vivido.
Los suelos movedizos, las cimas sin oxígeno.
Hasta el día que me muera agradeceré lo vivido.
Los recuerdos buenos y malos, los que evitaron el olvido.

Hasta hoy me he guiado por instinto,
y aquí sigo, al 100% invicto.
Nunca me ha fallado leerle las cartas al destino.
El karma nunca estuvo de mi lado, lo taché de enemigo.

Hasta el día que me muera agradeceré lo vivido.
A desconocidos y a los amigos que he tenido.
Hasta el día que me muera agradeceré lo vivido.
Cada lágrima y cada lloro, cada alza de mi espíritu.

Hasta hoy siempre me he caído y levantado en el sitio,
Y aquí están, mil cicatrices forjan mi abrigo.
He descansado en mi tumba, mas nunca me he rendido.
La suerte nunca estuvo de mi lado, y mi talento es testigo.

Hasta el día que me muera agradeceré lo vivido.
Los días claros, los grises, y el daltonismo que me tiene en vilo.
Hasta el día que me muera agradeceré lo vivido.
Las veces que recé a Dios, que lo negué y las que me cagué en Cristo.

Hasta hoy he dominado mis instintos.
He sido el bueno cuando me cosían a tiros.
He calmado la bestia que se alzaba entre gritos.
La ira siempre fue mi amiga, pero no quise ser su amigo.

Hasta el día que me muera agradeceré lo vivido.
Las veces que me creyeron lo que nunca he sido.
Hasta el día que me muera agradeceré lo vivido.
Las veces que os fui sincero y las que me he mentido.

Porque aquí estoy, en alza.
Verso tras verso, verbo tras verbo.
Convirtiendo emociones en palabras.
Convirtiendo mis muertos en eternos.

Porque aquí estoy, estoy vivo.
Que el tiempo haga lo que hizo.
Que me golpee, que yo cicatrizo.
Hasta el día que me muera,
agradeceré lo vivido.


domingo, 6 de julio de 2014

Mentes.

Mentes sin muebles,
bohemios inteligentes,
mendigos con don de gentes,
raciocinios perdidos,
escondidos, huidizos.

Mentes decentes,
piezas aisladas del sistema,
ovejas negras,
cabras locas del rebaño,
baños de ideas inesperados.

Cuerdas que atan, matan y aman,
que liberan la calma del alma
que encierran para siempre en su esencia,
sin ciencia cierta,
consiguen de la nada grandes proezas.

Mentes como fieras,
puzzles sin piezas,
mentes en desorden que equilibran la balanza,
que cuidan y suicidan las balas.
Armas y alas encerradas,
dispuestas a ser usadas.

Lagos, marcas registradas,
a veces originales,
otras copias baratas.
Trucos de magia.

Mentes nobles y pobres,
con un ojo abierto y el otro soñando.
Mentes de mente.
Mentes dementes.
Con un oscuro futuro preocupando su presente.

Libres en arte,
libros por partes.
Tormentos de nieve en pleno verano.
En invierno son Sol ardiente,
como el vodka, a 40º.
Algo inesperado.

Mentes sin espacio ni tiempo,
observan épocas estáticas en movimiento.
Mentes cultas y ocultas.
Mentes misteriosas, deseosas y morbosas.

Mentes en ajos y hojas,
alegres y llorosas.
Mentes en verso y en prosa,
en tinta o en roca.

Mentes efímeras buscando lo eterno,
desenvolviendo la duda desde sus adentros.
Mentes bellas crean belleza.
Mentes distintas, indomables bestias.

Mentes distantes aguardan instantes.
Mentes sencillas dan guerras interesantes.
Mentes caóticas son la salida,
salida a la vida.

Para mentes perdidas.