Hasta el día que me muera agradeceré lo vivido.
Los suelos movedizos, las cimas sin oxígeno.
Hasta el día que me muera agradeceré lo vivido.
Los recuerdos buenos y malos, los que evitaron el olvido.
Hasta hoy me he guiado por instinto,
y aquí sigo, al 100% invicto.
Nunca me ha fallado leerle las cartas al destino.
El karma nunca estuvo de mi lado, lo taché de enemigo.
Hasta el día que me muera agradeceré lo vivido.
A desconocidos y a los amigos que he tenido.
Hasta el día que me muera agradeceré lo vivido.
Cada lágrima y cada lloro, cada alza de mi espíritu.
Hasta hoy siempre me he caído y levantado en el sitio,
Y aquí están, mil cicatrices forjan mi abrigo.
He descansado en mi tumba, mas nunca me he rendido.
La suerte nunca estuvo de mi lado, y mi talento es testigo.
Hasta el día que me muera agradeceré lo vivido.
Los días claros, los grises, y el daltonismo que me tiene en vilo.
Hasta el día que me muera agradeceré lo vivido.
Las veces que recé a Dios, que lo negué y las que me cagué en Cristo.
Hasta hoy he dominado mis instintos.
He sido el bueno cuando me cosían a tiros.
He calmado la bestia que se alzaba entre gritos.
La ira siempre fue mi amiga, pero no quise ser su amigo.
Hasta el día que me muera agradeceré lo vivido.
Las veces que me creyeron lo que nunca he sido.
Hasta el día que me muera agradeceré lo vivido.
Las veces que os fui sincero y las que me he mentido.
Porque aquí estoy, en alza.
Verso tras verso, verbo tras verbo.
Convirtiendo emociones en palabras.
Convirtiendo mis muertos en eternos.
Porque aquí estoy, estoy vivo.
Que el tiempo haga lo que hizo.
Que me golpee, que yo cicatrizo.
Hasta el día que me muera,
agradeceré lo vivido.
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