jueves, 29 de enero de 2015

Naturaleza del Yo.

Pierdo y gano, sin importar las cartas de mi mano,
sólo importan las ganas con las que he jugado.
Hay premios que no me interesan,
pero los gano sólo con la experiencia.
¿Quién me iba a decir que las derrotas ganaban batallas?

Que estoy harto de decidir,
de decir que no o decir que sí.
de vivir sólo por uno cuando lo puedo hacer por mil.

Me cohíbe el miedo a hacer daño,
creo que es lo único que me queda.
Pero es dañar o vivir frustrado.
Ser bueno para el mundo, o sucumbir a mis pecados.

No me canso de ser bueno o ser malo,
me canso de las cárceles en las que me han etiquetado.
Que mi carretera no tiene arcenes, es todo campo.
las caídas no duelen tanto en el barro.

Pero veo mentes muertas, amores quemados a infartos,
veo el desinterés que han plantado, que ha crecido y cosechado,
y veo dónde han edificado,
¡y qué cojones un Dios, hace falta un Diablo!

Y yo seré el malo, ¿por qué?
¿Por pensar? ¿Por no atarme?
¿Por estar más arriba y ayudar a los de abajo hasta que me cansen?
¿Por gritar hasta que me callen?
¿Por escribir hasta que me maten?
¿Por qué en vez de perder el tiempo en quejas lo aprovecho para desarrollarme?

No, lo siento, eso no es ser malo,
eso es ser mío.
Soy el capricho de mi narcisismo,
acusadme de egoísmo,
de orgullo.

Para lo bueno y para lo malo,
sólo persigo aquello de lo que huyo,
ser humano.

No hay comentarios:

Publicar un comentario