sábado, 17 de octubre de 2015

Vuelta a la caverna.

Si los toreros tuvieran empatía
ellos llevarían clavadas las banderillas.
¿Valientes? Con espadas y a caballo,
os aplaudiré si lo lográis con vuestras propias manos.

¿Para qué pensar pudiendo usar la fuerza?
Gobierno animalista usando ruedos como ferias.
Pero qué voy a decir, si también amo la sangre,
la belleza la venganza del cuerno en sus carnes.

Llamadme rencoroso, llamadme radical,
pero teniendo cerebro no se te ocurre torear.
Llamadme rencoroso, llamadme radical,
pero a las cosas por su nombre y aquello es crueldad.

¿El arte de torear? No, el arte de embestir.
Quitamos la filosofía, y todos a morir.
Bellos titulares de la naturaleza combativa:
"Ha muerto un torero" Festejo y alegría.

Hoy aclamo al toro, aclamo a la filosofía,
si la gente pensara, el toro viviría.
Hoy aclamo al toro, aclamo a la filosofía,
la sangre al cerebro no desperdiciada en banderillas.

Las letras y las ciencias convergen en filosofía,
el ciclo de la existencia de la mente inquieta.
Sinapsis tras sinapsis se enlazan las ideas,
se abren los ojos, las personas se despiertan.

Quitadme los recursos, yo inculcaré mis valores.
mi revolución individual afecta a mis alrededores.
Reacción en cadena, concepto de ciencias.
Aplicando la mayéutica caerán vuestras cadenas.

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