¿Habéis oído eso?
Otro niño ha caído,
su voluntad se perdido,
el sistema le ha cambiado el camino.
Esto es lo que está permitido,
pero yo digo,
seamos dueños de lo prohibido,
seamos nosotros mismos.
El dinero compra cuerpos
y ojos a los tuertos,
pero nada es cierto,
son ojos de cristal,
pueden hacer bonito,
pero no cumplen la función vital.
El dinero se ha apoderado de la Navidad,
de la sociedad,
ya solo se hace caso a lo material.
¿Esa es la vida que queréis llevar?
¿Que ha sido del amor,
la amistad, la confianza?
¿Siguen luchando o ya han perdido su batalla?
La avaricia rompe el saco,
corrompe el alma,
te disfraza de lo que no eres,
y cuando el dinero desaparece,
te quedas en pijama,
o peor aún, sin nada.
El camino a la paz
no es la guerra,
es un camino opcional,
para sacar dinero,
o un palmo mas de tierra.
Pero a escondidas,
que nadie lo vea.
Y estoy harto
de ver caer los principios
para hacer daño
y conseguir algo a cambio.
Os vendéis a vosotros mismos,
os rendís a medio camino,
y vais de valientes pegando sin motivo.
Si me pegáis a mi,
os hundiréis a mis pies,
porque yo continuaré,
sin importar los golpes que me deis,
yo llegaré.
Fortalecí mi piel,
no mis puños,
y aquí me veis,
casi sin rasguños.
Mientras ellos están en una esquina,
metiéndose un pico,
llorando por una astilla...
No me dan pena,
escogieron su forma de vida,
fortalecer a los demás
a costa de perder lo que querían,
la vida, y la salud para vivirla.
No dejéis que la sociedad os compre,
no dejéis que la sociedad os toque.
Manteneos firmes,
poned los puntos sobre las ies.
Que si os hunden,
haceros pez
pero lo que no debéis hacer,
es aceptar sus ayudas,
pues os hará estar en deuda,
y al pagarla cavaréis vuestra propia tumba.
El dinero compra nuestra voluntad,
si si, nos la compra,
y nos la pone en contra,
o eso intenta...
nos obligan a seguir sus normas
y la única forma
es comprándonos,
doblegándonos.
Yo creo que si de verdad nos importa,
no lo pondríamos a la venta.
Que el dinero no nos hace llegar a la meta,
solo la compra y la acerca
a cambio de perder nuestra libertad,
de atarnos
unas cuerdas en piernas y brazos
y dejarles controlarnos.
Nos dicen que decir,
que pensar
y como actuar.
Pero claro, se vive bien en el falso paraíso
con falsos amigos,
falsos amores,
falsas ilusiones...
una vida falsas en todos sus colores.
El dinero no indica mi calidad de vida,
si se me mide,
será por lo que valga como persona
y eso el dinero no lo valora
y llegada la hora,
la factura se cobra...
Y aquí estaré yo,
sin productos, sin marcas,
presionado por la sociedad
que espera que caiga en sus trampas.
Pero no, yo seguiré aquí,
con una sonrisa en mi cara,
respirando calma,
tumbado en una campa,
mirando las luces del alba,
sin mas preocupación
que despertarme por la mañana.
Y ahora pregunto:
¿Queréis vivir al día, a la hora,
al minuto y a la moda?
¿Queréis vivir pensando en como ser,
en que querer, como querer y que hacer?
Decís que no,
pero hacéis como los demás,
seguís el patrón.
¿Y de que sirve tener dinero
si nos tiene él a nosotros todo el tiempo?
¿Que seríamos sin voluntad?
No seríamos nada.
No seríamos capaces de pensar,
ni de actuar,
haríamos lo que nos ordenasen,
importándonos solo,
seguir sus planes.
La voluntad nos permite no rendirnos ante nada ni nadie.
Cuídala, no la vendas ni la cambies
y disfruta de tus planes.
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