domingo, 5 de abril de 2015

Hoy, toda una vida.

Y hoy escribo para la musa de mi olvido,
aquella que no quiso, aquella que no vino.
Hoy escribo por la libertad de mi espíritu,
para no perderme, para que mi ímpetu
siga siendo el mismo.

Hoy me sobran copas, no las quiero,
tengo lo que necesito, valor frente a mis miedos.
Hoy tengo autoestima, y poca cobardía.
Venidme, carroñeros,
que a este muerto no le ha llegado su tiempo.

Hoy siento mis adentros,
mas por mi cuerpo,
corre sangre fría.
Porque afuera hará calor,
pero yo siempre fiel a mi invierno.

Tengo toda una vida, pero muero a cada segundo.
Porque tiempo que no cojo, son recuerdos que no vivo.
Tengo toda una vida, y siento cada instante.
Porque instantes que no siento, son pecados que cometo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario