lunes, 6 de abril de 2015

Lo siento, demonio.

Lo siento demonio,
este monstruo no acepta más bailes.
Estoy harto de tanta química vacía,
de tragar comida que no llena.
Que he tenido paciencia
y empatía
para unos pocos cientos de vidas.
Pero cuando yo pedí comprensión,
nadie me entendió.
Ya me duelen los pies de tanto bailar,
de seguir ritmos ajenos
por ayudar a llegar.
Que yo tengo ritmo propio,
y prefiero seguir solo.
Aunque la compañía sea bienvenida,
la soledad nunca es deshauciada.
Pues siempre está ahí
cuando todos prenden la marcha.
Lo siento demonio,
este monstruo no acepta más bailes.
Tú tendrás tu música,
pero mi ritmo no hay quien lo calce.
Dale tus pisotones a otro,
que yo ya sé bailar solo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario