Saliendo de las cenizas que quedaron de mi vida,
aquí estoy de nuevo resurgiendo entre mis rimas.
Soy un Fénix de tinta que vuela entre las líneas,
las plumas que me alzan son todas mis conquistas.
Caí en lo más hondo donde las llamas no abrigan,
allí donde el abismo te hace compañía.
El corazón me arde porque mi sangre sigue fría.
Y si está huye yo la convierto en poesía .
Al grito de victoria me dejo la garganta,
rasgándome la piel voy quitando mi coraza.
El alma al descubierto mostrando cicatrices
todo cuanto soy reside en los matices.
Que ya no tengo guerras que dividan mi persona
mi última derrota me colmó hasta la gloria.
Saciada mi sed, comenzó mi hambruna,
pues esta sociedad no alumbra mi penumbra.
Renazco de las cenizas de las drogas que os consumen,
del pobre quemado por el rico que se aburre.
Renazco por la hipocresía que cubre vuestra mente,
por aquella justicia que era consecuente.
Renazco como héroe de la conquista de mi cuerpo,
ya no habrá batallas que me dejen sin aliento.
Muchos han caído y muchos caerán,
demasiados enfermos de esta puta sociedad.
Quebrando las mentes a golpe de expresión,
aquí no hay herida que no lata el corazón
Al grito libertario de tinta y de pulmón.
gastando los folios, rasgándome la voz.
Invierto los segundos en aquello que me llena,
tengo oraciones y frases que las uso como lemas.
Y si las palabras pesan las corrientes no me llevan.
Hoy alzo el vuelo, dimito como presa.
Caigo como el misil que a todos acojona y
dependiendo de la zona igual ni se emocionan.
Fronteras en la tierra y fronteras en los cuerpos,
qué importan las fronteras, siguen siendo muertos.
¿Abriendo los ojos a la luz te hace daño?
La realidad que ignoras sí que es un calvario.
Aquí no mata el hambre, matan los ladrones,
los que se llevaron la comida para engordar en sus mansiones.
Me hablan de capitalismo unido a libertad,
la mierda que te venden es la mierda que te comes,
la única verdad del sistema que tu adoras,
es que explota a las personas robándole las horas.
No hay salto de fe que haga por un dios
que abandona a todos a su suerte por ser rey.
Mi única creencia es el billete del adiós,
y mi única ley de vida, no dejar de ser.
Demasiado corazón para tan poca empatía
pero quién quiere la empatía si sobran las pastillas.
Y esto es cuanto queda si la resiliencia olvidas,
no olvides cuánto sueñas o serás pesadillas.
Abre los ojos y quítate la venda,
la única cadena es la que tú te quedas.
En el mundo de los ciegos el tuerto es el rey
pero no creo en jerarquías que me enseñen a ver.
Con los ojos se ve y con la mente se aprende,
aprende a resonar y que tu eco sea fuerte.
Escucha el murmullo de los que conspiran a la sombra,
Hay mucho humano para tan poca persona.
Cuando todos veamos los hilos que controlan
acabará la función de las personas marionetas.
Y estas son las cuerdas que a todos nos aprietan
porque somos las presas de la ignorancia que acecha.
Y esta es la experiencia renacida de cenizas,
el canto libertario, armonía y poesía.
Y esta es la empatía olvidada en sociedad,
Abre los ojos y vive en libertad.
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