Que la libertad no se enamora,
para desdicha del corazón.
Y tiempo que se da no es tiempo que se suma.
Pero tiempo pasado son alas de experiencia,
y los restos de la mismas
material para el poeta,
material para el escriba.
Que la sangre siempre es fría,
pero la conciencia la calienta,
porque el infierno que yo encierro
es cosecha propia.
Que ya no hablo de mierdas
que consuman mi paciencia.
Ni me pierdo en las personas
que aportan mierda que no abona.
Que aún me quedan plumas
de la libertad que coseché.
Y todas las que cayeron
bien las aproveché.
Callar y observar,
reflexionar y actuar.
La experiencia de la vida
es el crecimiento personal.
No se nace gigante,
se nace siendo enano.
Crecer es el aprendizaje
que siempre está en nuestras manos.
Que roto siempre lata
y cansado siempre piense.
Que vivo siempre escriba,
que herido siempre sienta.
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