viernes, 19 de abril de 2013

Lluvia seca.

Cuan rápido pasa el tiempo,
la vida es un momento,
un algo que se lleva el viento.
Ayer estábamos riendo, 
y hoy llorando por verte de nuevo.

Cómo un árbol
creciste, brotaste,
y una semilla dejaste,
junto a un mal trago
que mataría al más experimentado.

Cuan rápido muere un cuerpo,
y cuanto sobrevive su sentimiento.
Tras el último aliento
sigo pensando el momento
en que llegó el sentimiento.

Como un ave volaste,
viéndolo todo con contraste,
siendo constante,
artista de sonrisas,
esas eran tus obras de arte.

Cuan rápido llegó tu hora,
eras el acantilado
contra el que chocaban las olas.
Y ahora,
por ello jamás serás olvidado.

Como buen loco,
vivías a tu modo.
Y ahora estos lloros
brotan por mis poros
por añorar aquellos momentos de oro.

Cuan rápido pasa la vida.
Un día ibas y otro venías.
Un día empieza 
y otro termina.
Así no hay quien viva.

Como un poema,
plasmo tu recuerdo entre estas letras.
Aunque de poco serviría,
pues estas líneas,
no son más que palabras vacías
que algún día, tristemente,
rellenaré con melancolía.
Como lluvia seca
que no alegra.

sábado, 13 de abril de 2013

Somos.

Las horas pasan aquí,
pasan de ti,
pasan de mí.

Las olas vienen y van,
no se paran.
Golpean con fuerza
y luego descansan.

No observamos ni el tiempo ni el espacio,
nos limitamos a un mero intento de conquistarlo.

Pisamos la arena,
dejamos huella.
Pensamos que hicimos mella,
pero las olas lo arreglan.

Tenemos fuerza y repercusión,
pero no la suficiente,
no para perdurar eternamente.
Cada vez hay más gente,
pero menos personas, 
tenlo presente.

Nos creemos el tronco de nuestro entorno,
pero somos sus hojas.
Cuando el viento sopla,
llega nuestra hora.

Queremos ser fuertes, poderosos,
pero solo lo somos ante nuestros ojos.
Estamos solos,
somos trozos rotos,
que nos juntamos por un período corto.

Somos nada y somos todo.
Somos cuerdos y somos locos.
Somos listos y somos tontos.
Somos sonoros y somos sordos.
Somos alegrías y somos lloros.

Somos música, somos canción,
somos el son de nuestra diversión.
Somos muertos y estamos vivos,
hacemos del mundo algo divertido.
Somos agua y somos fuego,
los que hacen lo que sea por ganar el juego.
Somos una raza perdida en la nada.
Somos polvo de estrellas.
Somos polvo y tierra.
Somos la vida de ellas.
Somos humanos,
los únicos que temen más su propio llanto
que el miedo a dominarnos.

La expresión es represión.

Nací con las consolas
en un mundo de modas.
Más tarde aprendí a disfrutar de las olas,
los sonidos y sus ondas.

Escribo esto de cara al Sol,
me he escapado de mi habitación,
todo es represión,
ya sea fuera,
o en un rincón en lo más profundo de nuestro interior.

Siempre habrá ataduras,
éticas buenas y oscuras.

Divide y vencerás,
y pusieron etiquetas a cuanto hay en la sociedad.
Canis, frikis,
hipsters y raperos dijeron.
Que ellos hagan sus entierros 
es cuestión de tiempo.
Prohibamos para que incumplan,
y así anotaron un tanto más en nuestra nuca.
Siguiendo las leyes nos manipulan,
y si las rompemos nos juzgan.

Mirando al horizonte me pregunto dónde quedó el norte,
600 millones de coches,
y si salimos de noche
volvemos siendo pobres.
¡Viva el derroche! 

No me puedo creer que sobre mi cabeza haya un cielo,
llevo tanto tiempo con la cuerda al cuello.
Pedimos cientos de deseos,
¿pero cuántos son nuestros?
Seguimos políticos y credos,
el fútbol y baloncesto,
¿pero quien sigue al respeto?

Si te acusan de loco al manicomio,
sino de parlamentario.
Es un simple binomio,
con el resultado equivocado,
pero nos lo han colado.

Tened un poco de fe,
un poco de amor,
tenéis que creer,
con iniciativa.
La expresión es represión,
levantémonos del sillón,
salgamos de nuestro interior,
abandonemos la habitación.
Chillemos alto,
neguémonos.

domingo, 7 de abril de 2013

Un poco de ron para salir a flote hoy.

Ni la puta más cara puede darte amor,
no hay punto de comparación,
es otro mundo, otro sabor.

La teoría nunca es como la práctica,
es algo que aprendí tras años de enseñanza,
tras años de alabanzas
alabando a un dios que no escucha mis palabras.
Cuando tiene las ideas claras,
uno no se corrompe, pero si se harta.
Tantas guerras y tantas balas,
los jóvenes se llevan la metralla
porque los viejos quieren más medallas.
Tenemos como líderes a gente que no da la talla.

Ahora llega la gorda y se arma,
venga, todos a insultarla,
¡Esperad! que marcan gol,
¡todos a celebrarlo con alcohol!
Normal que estemos todos locos,
nos manipulan a su antojo,
nos manda a un psicólogo,
pero el único psicólogo
el que te vende ron,
o cualquier alcohol,
escucha tus penas por un precio razonable.
Eres alguien envidiable.


-Joder, se me acaba el cubata,
¿Cuánto es?
-Tranquilo, al quinto invita la casa.
-¿Cierras ya?
-No tranquilo, acaba.


Las redes sociales han atrapado nuestros cerebros,
solo se le: "jo tía menudo careto"
La fe en la humanidad se pierde,
aunque aún veo chavales disfrutando de lo que tienen.

Este mundo me estresa, 
joder, la noche es nuestra, 
veamos las estrellas.
disfrutemos los detalles que la vida es bella.

Andad descalzos,
respirad fuerte y no temáis a la muerte.
Apuntad alto,
y cuando lleguéis no olvidéis
que empezasteis abajo.
Todos olvidan sus raíces 
cuando el poder les da en las narices.



He visto caer a tantos,
es un gusto que no comparto.
Sé que no soy un santo, 
pero cuando llegue a anciano,
espero sonreír al recordar mis años.

17 inviernos y 16 veranos,
la vida se va agotando,
me queda mucho que recorrer, 
y aquí me tienes, de pie.
Bueno, sentado, 
que si me levanto iré serpenteando.

Seamos claros, 
una vez me conciencie,
llegará el cambio.
Entonces solo me preocuparé por mi mano,
y todo a lo que ella esté atado.
Los que me rodeen, los de mi esfera,
los que realmente me quieran.

martes, 2 de abril de 2013

Explosión.

Quiero cortar las cuerdas a este demonio,
siempre está mirando desde el fondo,
en mi alma, en lo más hondo.
Estoy harto de tenerlo atado,
y que por ello me arranquen la piel a bocados.

Quiero dejar de mirar y actuar,
quiero empezar a amenazar,
ser el malo a quien no se atreven a tocar.

Gano confianza, no respeto,
en una época de miedo,
nadie teme que yo esté en medio.
Soy el pedrusco en la montaña,
al que le patean o le parten la cara.
El que traga,
el que llena el saco de experiencias de las malas.

Soy el que quiere relajarse
y todo el mundo va a agobiarle.
El que no hace daño
porque su conciencia
se lo recordará durante años.

Soy al que consideran cursi por escribir,
y es que si no escribo,
no os dejaré vivir.
Que escriba poesía no significa que sea ñoño,
puedo llamaros hijo de puta de igual modo,
solo que suena más sonoro.
Dad gracias a que os mato en un papel,
pues en la vida real,
vosotros seríais una  piedra
y mi boli un cincel.

Puedo convertirme en el malo de las películas,
pero solo cuando nadie escucha mis súplicas.
No soy perfecto,
pero controlo mis defectos,
pero hay quien pide a gritos
que le entierre en el huerto.

Estoy harto de aguantarme,
de reprimir mi ira,
de ser el bueno en la vida,
y que unos incomprendidos vengan a joderme la mía.
Estoy harto de aquellos que se ríen de mi cara,
cuando tengo suficiente mierda para ahogarles en sus lágrimas.

Creerme,
el día que consiga un poco de iniciativa,
comenzará el fin de vuestros días,
vuestra vida.
Tendréis en contra a quien conoce vuestros secretos,
a quien nunca dijo nada,
y ahora tiene munición pesada.
A quien nunca temisteis,
porque su valor no era nada.
A quien entre navaja y bala,
encontró el punto débil en vuestro alma.
Aquél que con la iniciativa,
liberó a un demonio sediento de sangre y venganza.
Una bestia sorda ante las palabras.