Nací con las consolas
en un mundo de modas.
Más tarde aprendí a disfrutar de las olas,
los sonidos y sus ondas.
Escribo esto de cara al Sol,
me he escapado de mi habitación,
todo es represión,
ya sea fuera,
o en un rincón en lo más profundo de nuestro interior.
Siempre habrá ataduras,
éticas buenas y oscuras.
Divide y vencerás,
y pusieron etiquetas a cuanto hay en la sociedad.
Canis, frikis,
hipsters y raperos dijeron.
Que ellos hagan sus entierros
es cuestión de tiempo.
Prohibamos para que incumplan,
y así anotaron un tanto más en nuestra nuca.
Siguiendo las leyes nos manipulan,
y si las rompemos nos juzgan.
Mirando al horizonte me pregunto dónde quedó el norte,
600 millones de coches,
y si salimos de noche
volvemos siendo pobres.
¡Viva el derroche!
No me puedo creer que sobre mi cabeza haya un cielo,
llevo tanto tiempo con la cuerda al cuello.
Pedimos cientos de deseos,
¿pero cuántos son nuestros?
Seguimos políticos y credos,
el fútbol y baloncesto,
¿pero quien sigue al respeto?
Si te acusan de loco al manicomio,
sino de parlamentario.
Es un simple binomio,
con el resultado equivocado,
pero nos lo han colado.
Tened un poco de fe,
un poco de amor,
tenéis que creer,
con iniciativa.
La expresión es represión,
levantémonos del sillón,
salgamos de nuestro interior,
abandonemos la habitación.
Chillemos alto,
neguémonos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario