miércoles, 20 de noviembre de 2013

Reflexiones del camino.

Sed de venganza y hambre de victoria,
el mundo siente la falta de gloria.
¿Pero quién piensa en las penas
cuando hay bares y fiesta?

A veces siento que vago solo,
Sol solitario buscando salario en abrazos.
A veces me dan tanto, que siento poco,
a veces río de gozos y otras de lloros.

A veces mirando al cielo siento el agujero,
ese en el pecho, ese vacío tan sincero.
Esos momentos en que si me pinchas no sangro,
en que si me tumban, aprovecho y descanso.

A veces miro al vacío a ver si me encuentro a mí mismo,
y a veces es el mismo vacío en donde encuentro el equilibrio.
Unos lo llaman destino, otros camino,
otros solo se quejan y dicen: ¡Dios mío!

Para gustos los colores decían,
daltónico licenciado en deuteranomalía.
Unos dicen que son cosas de la vida,
yo me río y esbozo una sonrisa.

Pero a veces las letras ahogan y el tiempo aprieta,
vivo en dos ángeles que crean mi propia secta.
Y creo en el demonio, por ello no en el matrimonio,
pero sí creo en personas que te lleven el insomnio.

Y a veces camino solo, y a veces ni camino.
A veces simplemente me tiro al vacío.
Y es que cuando no sé que hacer,
recuerdo que aún respiro.

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