Los engranajes se engangrenan,
la saliva se vuelve flema.
Prende la flama en la conciencia
de soportar tanta condena.
la saliva se vuelve flema.
Prende la flama en la conciencia
de soportar tanta condena.
Las agujas agujerean el tejido,
gimen los agujeros
por soportar tales vacíos.
Por soportar sus caprichos.
gimen los agujeros
por soportar tales vacíos.
Por soportar sus caprichos.
Huyen los números,
numerados en desorden.
Tanto los mayores como los menores,
Pierden su sur y su norte.
numerados en desorden.
Tanto los mayores como los menores,
Pierden su sur y su norte.
Avanza y se agota,
herido pero no perdido.
Pues nunca muere
aunque muera su navío.
herido pero no perdido.
Pues nunca muere
aunque muera su navío.
La prisión que soporta al tiempo,
pero no al paso de este por sus adentros.
pero no al paso de este por sus adentros.
Prisión que esconde el cuerpo,
pero no el alma del prisionero.
Pues pasa frente a nuestros ojos,
aunque nuestros relojes estén rotos.
pero no el alma del prisionero.
Pues pasa frente a nuestros ojos,
aunque nuestros relojes estén rotos.
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