Ellos simplifican con números.
Nuestros vástagos quedan huérfanos,
sus cuellos ahogados por números,
respirando sumergidos, el océano.
Problemas no resueltos.
Si el rumbo es nuestro, hagámoslo
El tiempo esta parado, dámelo piano
Mis dedos húmedos, tú cielo es ébano
Hipnótico como el humo de un cigarro.
Tus pecados absueltos.
Soy demasiado tierno para aguantar un invierno,
o eso dicen, páramos de blanco aspecto.
Sobrevolados por traviesos cuervos
¿No ves que ambos estamos podridos por dentro?
Mi estómago revuelto.
Guiados por las leyes de la física,
gravitando en torno a un dólar.
Se repelen las almas idénticas,
creen que sin alas no puedes volar.
Fantasmas deambulan sueltos.
Mecánica cuántica hasta un átomo cuenta.
No apuesta por mí mas tampoco estoy en venta
Somnolienta inspiración despierta y se pone violenta
Buscando una gota, tras la tormenta.
Envuelto en ácidos, disuelto.
Esos ojitos encerrados en la umbría,
tranquilos mientras no pase el tranvía
No soporto el ruido y aludiendo a Sabina:
Estaré "donde habita el olvido", con mi ruina.
Rubén Vacas Perucha (Clic para ver su blog, recomendado)
Twitter: @RubyBD
Explota y arde, como el Sol en medio de la nada.
Como la idea del vacío, que creaste en mis entrañas.
La ira que me ciega es la misma que me da vida.
Vida limitada por reacciones químicas.
La salida que nunca tuvo entrada.
Es mi Dios el electrón, simple,
buscando la carga que más le equilibre.
Somos seres inestables,
intentando encajar en alguna parte.
Polvo de estrellas, de estrellas gastadas.
No soy más que un puñado de átomos ordenados,
con miedo a la máxima entropía,
aquella que cause mi caos.
Por eso busco una vida fría.
Y digo fría, no una vida mermada.
A veces me tachan de misántropo,
pero ¿quién no lo sería tras ver al ser humano?
Hablamos de género, sexo, religiones,
como si fueran leyes, en vez de opciones.
Llaman al verde, color esperanza.
Y estamos tan condicionados en este libre albedrío.
Como la incertidumbre de Heisenberg,
buscamos ser calor, buscamos ser frío.
Buscamos los opuestos como un cauce sin río.
Gritamos libertad, en tonos de venganza.
Del cosmos al caos, de la nada al Big-Bang,
la idea que se expande al sentirse dispar.
Abre tu mente al universo,
y vente en los versos que menos espero.
Las ideas irradian, cambian y se contagian.
By: Aitzol Díez
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