sábado, 15 de febrero de 2014

Mi patria.

La represión comienza por la prensa,
lo primero es controlar nuestras cabezas.
La rebelión comienza con la idea,
en ella residen las respuestas.

A mí no me preocupa el bipartidismo,
me preocupa la falta de compromiso en ambos partidos.
Que defienden sus siglas, la oposición siempre atacando.
Rara vez el pueblo importa algo.

Uno de cada cuatro parados,
los sueldos congelados.
La educación es cosa del pasado,
y la sanidad está enfermando.

El gobierno no da la cara,
no escucha, no mira,
sólo habla con mentiras.
Me da igual su mayoría,
más de media España está en contra de vuestras habladurías.

Que el niño tiene más derechos antes de nacer,
¿lo veis normal?
Su madre no lo verá crecer.
¿Quiénes son los hombres para decidir sobre una mujer?
¿Democracia? Más bien oligarquía.
¿Qué queréis que os diga?
Yo no puedo ofender a España,
pero España me ofende cada día.

La corrupción a la orden del día,
mientras contra el pueblo carga la policía.
Nosotros sólo somos rebeldes violentos obligados,
los ladrones están en el Gobierno.

Infantas infames,
reyes cazaelefantes.
¿La familia Real?
Lejos de la realidad.

Mi Dios no es cristiano,
y este estado tampoco es laico.
Nos prohíben el arte, la cultura y la educación,
porque son el comienzo del cambio.
Perdón, sólo nos lo dificultan,
21% de I.V.A
cuando hay gente que con el banco no respira.

Sí al aborto, no a los recortes.
Dejad de haced lo que os sale de los cojones.
Sólo os importamos cada cuatro años.
El resto del tiempo ni caso.
Se dice por las buenas,
nos lo prohibís.
Os lo decimos por las malas,
y mandáis a la Guardia Civil.

Usáis el poder que os damos sin valorarlo.
Pasáis de nosotros, sólo defendéis vuestro mandato.
Conozco el pasado de España,
y no ha cambiado, cosa extraña.
Por eso queréis ocultarlo con patrañas.
Porque si nos enteramos,
vuestro chollo se acaba.

Subid la luz, hacedla más cara.
Que la del final del túnel, sólo se abarata.
Que lo que no mata engorda,
y hay muchos muertos de hambre
esperando llevarse cualquier cosa a la boca.
Ya no importa el lugar, no importa la hora.
Sólo importa acabar con este yugo que nos ahoga.
Cuando un pueblo explota,
los culpables van a la horca.

Ésta es mi patria.
Defendedla, envidiadla.
De lo contrario a la cárcel iréis,
por ofender a España.

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