domingo, 2 de septiembre de 2012

Cuestión de suerte.

Dicen que el destino se decide cuando naces.
Yo digo que en la vida nada te lo dan hecho.
Que si quieres una casa, tu pones las paredes y el techo,
y que el destino es con constancia con lo que se hace.
No te lo dice un Dios,
es una de dos
o te atreves,
o no.

Dicen que la vida es complicada.
Yo digo que a veces es corta como una daga,
otras es larga como una espada,
y otras fugaz como la calma,
pero es gratis, así que a disfrutarla.

Dicen que solo los fuertes llegan a la cima,
pero para ser fuerte hay que vencer,
hacer enemigos,
hacerse temer.
Pues arriba solo hay un sitio
y para estar solo...
prefiero morirme tío...
Lo mío son los amigos,
seré débil, estaré abajo.
Pero recuerda,
muchos granos de arena,
hacen un desierto,
Y uno, ahí solo
por fuerte que sea muere,
¿Me equivoco?

Mis metas son sencillas,
llegar al final,
con calma, sereno, con tranquilidad.
No es obligatorio coger carrerilla,
A lo que si que me obligo,
es a no ceder, a no caer de rodillas,
pues eso, no es vida.
Hay que llegar a la meta,
sin anfetas,
sin juegos sucios,
aguantando los obstáculos del camino
para conseguir tus objetivos.

Solo tenemos una vida,
no somos gatos,
no vivas a ratos
vívela cada día.

Retirarse no es rendirse,
es prepararse para el contraataque,
retírate tranquilo,
no seas kamikace.

Muchos dijeron de mí
que mi destino era perder,
y ahora digo que si...
Perder la posibilidad de no llegar a ser,
perder todas mis derrotas en el olvido,
que solo las victorias me acompañen en mi camino.

Los ricos no conocen el esfuerzo,
tú si, esfuérzate, atrévete
y algún día serán ellos quienes te den el almuerzo.
Porque la vida no es cuestión de suerte.


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