Dicen que el destino se decide cuando naces.
Yo digo que en la vida nada te lo dan hecho.
Que si quieres una casa, tu pones las paredes y el techo,
y que el destino es con constancia con lo que se hace.
No te lo dice un Dios,
es una de dos
o te atreves,
o no.
Dicen que la vida es complicada.
Yo digo que a veces es corta como una daga,
otras es larga como una espada,
y otras fugaz como la calma,
pero es gratis, así que a disfrutarla.
Dicen que solo los fuertes llegan a la cima,
pero para ser fuerte hay que vencer,
hacer enemigos,
hacerse temer.
Pues arriba solo hay un sitio
y para estar solo...
prefiero morirme tío...
Lo mío son los amigos,
seré débil, estaré abajo.
Pero recuerda,
muchos granos de arena,
hacen un desierto,
Y uno, ahí solo
por fuerte que sea muere,
¿Me equivoco?
Mis metas son sencillas,
llegar al final,
con calma, sereno, con tranquilidad.
No es obligatorio coger carrerilla,
A lo que si que me obligo,
es a no ceder, a no caer de rodillas,
pues eso, no es vida.
Hay que llegar a la meta,
sin anfetas,
sin juegos sucios,
aguantando los obstáculos del camino
para conseguir tus objetivos.
Solo tenemos una vida,
no somos gatos,
no vivas a ratos
vívela cada día.
Retirarse no es rendirse,
es prepararse para el contraataque,
retírate tranquilo,
no seas kamikace.
Muchos dijeron de mí
que mi destino era perder,
y ahora digo que si...
Perder la posibilidad de no llegar a ser,
perder todas mis derrotas en el olvido,
que solo las victorias me acompañen en mi camino.
Los ricos no conocen el esfuerzo,
tú si, esfuérzate, atrévete
y algún día serán ellos quienes te den el almuerzo.
Porque la vida no es cuestión de suerte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario