Jugando a la ruleta Rusa,
el tiro le salió por la culata.
Fue a saltar por la ventana,
y el destino le puso alas.
Salto de cabeza al mar,
y desarrolló branquias.
Se ahorcó,
y el nudo se partió.
Se intentó cortar las venas,
y su piel se endureció.
La suerte del suicida,
cuando le amaba su vida.
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