Una rival que sirve como amiga,
la enemiga que me acoge en horas perdidas,
en caídas suicidas que huyen de la vida.
La cuerda que no ata, la loca que amarra.
La mente caótica que encuentra la calma.
Ideas dementes pero no insensatas.
Activa desde una edad temprana.
Corazón con sentimientos a punto de quebrarme.
Dichoso raciocinio que logra engancharme,
cuna de mis males, y de mi propio arte.
Cuanto más me enciendo más logras apagarme.
Dichoso fuego que consigue helarme,
calientas mi aliento y no me dejas pensarte.Escribirte es lo único que logra matarte.
Y es que odiarte cuesta tanto que me rindo en amarte.
Fiel a tus principios y a tus propios vicios,
que otorgas suspiros, musa del olvido.
Recuerdo haber nacido, vencido y perdido,
Vencer en mente y perder en cuerpo,
valiente dama en primera fila de batalla
y yo el cobarde escondido en tu falda.
Que yo nací para el boli, no para la espada.
Que aceptaste mi condición humana
y, por si fuera poco, liberaste mi alma.
Librabas batallas en mi propia guerra,
y ahora en salas de espera, espero paciente
que tus sacrificios sean mis principios
y mis deseos sean mi prestigio.
Sabia en la lucha con labia en la cama.
Que lata con fuerza cual revolucionaria.
Declaras tus derechos si la vida te ahoga,
de pez a pájaro si el tiempo se demora.
Si la situación es peligrosa
te conviertes en cobra
y muerdes con ansia tu propia soga.
Atractiva y odiosa como la metadona,
vivo el infierno p'alcanzar tu cielo.
No sientes envidias ni de mente ni de cuerpo.
Y es que el tiempo te trata con esmero,
como el marinero al firmamento.
Y de recursos escurro mis versos,
aliteraciones, paradojas y recuerdos.
Dudas tan claras como el pensar de un cuervo.
Curvas tan claras como el trepar de mis miedos.
Y lo siento si soy inepto y a veces un cerdo,
pero no tengo reglas que rijan mi credo.
Vivo en la constante duda de "¿y si lo intento?".
Y no siempre está tu falda en mi futuro negro.
Y yo soy fuerte, pero no invencible,
mi único logro fue mantenerme firme.
No soy invicto pero sí el que sigue.
Soy predeciblemente impredecible.
Y yo soy fuerte, pero no invencible,
no puedes esperar que decida lo imposible.
Necesito motivación y sentirme libre,
transformar mi alma en una bala sin calibre.
como hiciste tú para descubrirte.
Enséñame como aprendiste a redimirte.
Enséñame a ser libre, libre como un libro.
como cuando vuelas entre las páginas de tu ombligo.
Como cuando sobrevuelas el vacío,
te dejas llevar por el para recordar lo vivido.
Y es que vivo te sigo, y muerto te persigo.
Despierto te sueño, y dormido te vivo.
Si te recuerdo, no te he visto
y si te he visto, pues me olvido.
Que yo soy feliz
hasta que apareces en mis escritos.
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