martes, 1 de abril de 2014

La jaula.

Quieres escribir pero no puedes,
sientes que te falta por vivir.
Que te has estancado en las decisiones
que tú mismo decidiste elegir.

Que es el pájaro quien mueve las alas,
pero el tuyo está atrapado en una jaula,
en una mano,
viendo a cientos volando.

Que te alimentas un día más de lo que puedes,
y gracias a lo que vives también mueres.
Que eres la presa de tu propio tiempo,
el único devorador de tu talento.

Y hoy te duermes sin saber qué será mañana,
el pasado te persigue y el futuro te amenaza.
Y sigo sin saber por qué no me siento libre,
igual es cosa mía o que igual vivo en España.

Y es que yo hablo por los codos y pienso con las manos,
tengo la cabeza llena de lo que la iglesia llama "pecados".
Siento amor hacia la persona y odio a la humanidad.
Siento en el humilde su franca vanidad.

Y lo único que tengo en esta jaula, es un bolígrafo,
fuera todo son apógrafos.
gente "innovadora" seguidora de retrógrados.
Marcas, clones y bandos...
Lo mismo todo el rato.

Barrote blanco, barrote negro... Así todas las jaulas,
¿Os habéis fijado?
Nos encarcelan en códigos de barras.
Nos encarcelamos en barras y cervezas baratas.
El mundo se va a la mierda y a mí no me quedan ganas,
ni pasta...

He llegado a vender amigos por libertad,
a comprar soledad para hacerme compañía.
He llegado a convertir la dependencia en necesidad,
y la necesidad en un mal vicio que asfixia.

He llegado tan lejos que la cuerda me acercó.
Me he perdido tantas veces en mi mente,
que mi mente un mapa trazó.
Pero el cambio siempre me alcanzó.

Vivo en una jaula de la que me limito escapar,
Que cuando todo sea perfecto, seguirá yendo mal.
La triste realidad es que ya tengo alas para volar,
pero no con quien batirlas a la par.

Qué importará un Estado explotador,
qué importará la democracia de un dictador.
Qué importarán los derechos del trabajador.
Si no habrá ningún cambio mientras me vea como un perdedor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario