martes, 2 de diciembre de 2014

Mis cuatro gatos.

Prefiero cuatro gatos que me duren siete vidas,
que una jauría de perros peleándose por la comida.
Y es que nunca me gustó la cacería,
ni marcar territorio.
Siempre he sido una sombra, un engorro
en territorio ajeno.
Siempre he estado donde he querido,
no donde me han querido.
Donde me ha apetecido,
entre amigos o enemigos.

Siempre he estado en mi sitio,
porque nunca he tenido uno.
Siempre he ido a mi libre albedrío.
Que si levantaban la pata en una esquina,
siendo claros,
yo ponía mi mierda donde ellos ponían su orina.

Y sí, he sido desterrado, exiliado, insultado y odiado,
y muchos seguramente no me hayan tragado.
Pero siempre he tenido a alguien al lado.
 Podría decir nombres y apellidos,
que es como están guardados en mi móvil.

Que muchos hoy día se olvidan de los nombres,
y tiran de los motes.
Y estoy recordando lo que he visto
y me ha tocado vivir.
Tantos intentos de personas intentando ser algo...
tantos fracasos en vano...

Que yo prefiero mis cuatro gatos,
que me duran siete vidas,
y no necesitan de una mano que les dé bocado.

Que yo prefiero mis cuatro gatos,
que aquí todos van de realeza,
y yo sólo quiero gente real,
no buena.

No hay comentarios:

Publicar un comentario