domingo, 28 de diciembre de 2014

Lo que queda.

Mis suspiros son parte 
del lastre del desastre 
de la parte de mi pasado 
que no quiero que me arrastre.

"Uno más y a dormir"
me digo hoy que no sé qué hacer ya por mí.
Mis versos presentes
a modo de consejos que desobedecí.
Que pudiendo vivir o morir,
decidí sufrir.
A mi modo.

Recuerdo cuerdas que me ataron,
nudos que se me atragantaron.
Recuerdo barrotes que reafirmaron fronteras,
que batí mis alas de miedo para dejar la tierra,
pero no volé,
sólo me imaginé haciéndolo.

Jugué con el tiempo, jugué con el espacio.
Y en mis horas muertas quedaron huecos en blanco.
Grabados de aire en oídos insonorizados.
Desgarros de garganta buscando razones.

No diré que no lloré,
pero sí que no lamenté.
Que fui fuerte cuando lo tuve que ser,
y cuando vi un momento, me derrumbé.

Tuve una posibilidad, me gustó, y la aproveché.
Ahora tengo más, pero me disgustan,
y sólo yo lo puedo entender.
Porque sólo yo conozco mis traspiés.

Y el que quiera entender que entienda,
y el que quiera aceptar que acepte.
Que soy un cúmulo de demonios
que lo único bueno que tienen es ser consecuentes,
y honestos.
Que nadie les va a ganar a malos,
pero la música amansa a las fieras,
y entre versos están bien atados.
Y yo escribo demasiado...

Tengo el amor y la frustración por bandera,
tejidos en tela de poemas.
Y tengo recuerdos que abrigan,
que al recordarlos dejan como si fueran esquelas.

Y eso es lo que queda,
cuando recuerdas,
cuando lo aceptas pero reniegas,
Cuando el tiempo avanza,
y tú, cansado,
corres mirando atrás,
deseando descansar en ese momento pasado,

Que pasado un momento el tiempo te ha adelantado,
y piensas si sacar fuerzas de flaqueza
será suficiente para alcanzarlo.

sábado, 27 de diciembre de 2014

El poeta.

Despacito y buena letra,
que las emociones también cuentan.
La rima y la medida
son cosas del escriba.
Diferente es el poeta,
que plasma lo que el alma dicta.

No importa el color de la tinta,
tampoco su grafía.
A fin de cuentas la esencia es la misma.
Cala igual en el alma,
aunque no cale igual en la vista.

Tic-tac, tic-tac,
las noches en vela enfrían,
llenan el folio,
vacían demonios,
calientan las criptas.

Se oyen voces,
los poemas gritan.
Resuenan en mentes,
en manos,
en borrones de tinta,
en espacios de miedo
que no se escribieron,
en puntos perdidos
suspendidos en recuerdos
que no se aceptaron
por escoger caminos errados
en pasados cercanos o lejanos,
pero nunca olvidados.

El eco ensordece,
y el poeta aguanta el ruido,
el bullicio que las emociones meten.
Las balas que dispara,
son las que le desgarraron el alma.
Porque no es perfecto,
es humano.
Y como buen humano, es rencor y venganza,
hecho palabras.
El sentir personificado,
la emoción personificada.

miércoles, 24 de diciembre de 2014

El juicio.

Y el fiscal se volvió abogado 
en medio del juicio.
Y el testigo fue apresado,
y el acusado libre.
Y la pena se volvió alegría,
y la sentencia prejuicio.

Todo volvió al inicio,
cien años antes,
donde no había crimen,
ni soledad, ni castigo.

Donde no había nada,
donde nada había nacido.
Donde no había felicidad,
ni dolor,
ni nada.
Porque nada vivía.

Donde no había valiente,
ni cobarde.
Donde el error era acierto.
Porque los extremos se tocan,
por eso la muerte y la vida,
llegan a ser lo mismo.

Que para perder el tiempo guardando las formas
para acabar perdiendo el juicio,
mejor lo pierdo desde el principio,
y vivo feliz conmigo mismo.

Sin cuerdas, sin ataduras,
llegando al final con mis principios.


lunes, 22 de diciembre de 2014

La sociedad está acelerada.

Al principio no daba tiempo a fijarse en los detalles,
luego no lo daba al interior.
Ahora estamos llegando a casi no ver las caras,
y es que la sociedad cada vez va más acelerada.

¿Dónde quedó el romanticismo?
Se ancló en el pasado,
no evolucionó.
Y ahora todos se ríen de él por anticuado.

¿Dónde quedaron los detalles y los espacios?
Ahora sólo queda el corta y pega,
estar conectados a diario.
Pena me daría ser tan esclavo.

¿Dónde quedó la decisión?
Tanta globalización,
tanto ir a lo fácil...
Pasa factura, quieras o no.

Y digo yo, 
tanto romper con lo establecido
nos rompe a nosotros mismos.
Que no somos princesas ni principitos,
somos humanos, 
errando y luchando por ser algo. 
Quien no lucha, está muerto.
Que llegue ya,
la revolución de los sentidos,
de los sentimientos.
La revolución de los cerebros,
de los todavía no muertos.

La sociedad está acelerada,
el hoy es el mañana.
la belleza un estándar.
Y los conocidos, gente extraña.

Decidme que no,
que no somos presos.
que la sociedad no está condenada,
y que los barrotes no son alas normalizadas,
aceptadas,
para volar en una jaula,
en una cárcel de carne humana, 
e insana.

Yo echo el freno,
que me adelanten.
Mi ritmo lo marco yo,
que no quiero ser primero,
que quiero ser alguien
que disfrutó de lo que no pidió,
de la Vida.

Unión.

Reinos de runas en ruinas.
Versos versados en silencio y a escondidas.
Secretos que quedaron entre manos,
entre bolígrafos,
entre amores exiliados.

Mentes revolucionadas gritando "REVOLUCIÓN".
Telebasura por doquier impidiendo la evolución.
Materias grises en blanco, con un futuro negro,
y el libre es esclavo de sus decisiones...
Desde su nacimiento...

Como buen piscis, fiel a la expresión.
Odio y amor en el mismo vaso de alcohol.
Problemas que flotan,
mentes que se ahogan.

Y en este mundo globalizado,
todos iguales, con igual destino.
Que lo único que nos una sea la muerte,
y no nuestros caprichos.


domingo, 21 de diciembre de 2014

El maestro.

Me han llamado loco, pobre e idiota,
pero aquí me tienen, escribiendo mi historia.
Se han reído cuando me rodeaban desdichas,
Y no sé por qué,
si eran ellos quienes gorroneaban las migas.

Me han dicho que perdí el norte,
pero no hay destino sin camino que me evoque.
He vivido poco, en comparación de lo que he podido,
pero he aprovechado las oportunidades que he querido.

Y donde he caído,
he dejado huella y he seguido.
Donde me han tirado,
he caído, dejado huella y remontado.

Mi vida son experiencias y palabras,
hueso, carne y alma,
roturas, cicatrices y utopías de esperanza.

Me han llamado de todo,
acusado y sentenciado.
He vivido en cárceles de hierro,
de tinta, de carne y de fonemas.

Pero he aceptado mi condición de humano,
y el error no es enemigo,
es maestro de lo mundano.

Justicia.

Justicia, despierta,
que nos quitan la libertad de expresión,
de prensa.
Nos quitan las libertades, los derechos,
las emociones, el dinero,
y no contentos,
intentan quitarnos las ganas de luchar,
pero no, no lo conseguirán.

Despierta ya,
que ahora podemos gritar,
pero no sabemos cuando nos quitarán la voz.
Prohibieron las armas de fuego,
las armas blancas,
y ya están llegando a la palabra.

Despierta ya, justicia,
que el pueblo no es tonto,
pero la corriente es fuerte,
y gran parte de él se une al dirigente,
al corrupto, al grupo de los incompetentes.
Que son gentuza sedienta de poder,
y el pueblo está inapetente.



Adivina adivinanza.

Adivina adivinanza,
¿quién sufre las pérdidas de la banca?
¿Quién muere por culpa de la sanidad privada?
¿Quién sufre en sus carnes los cortes de las vallas?
¿Quién los recortes de la llamada "casta"?

Adivina adivinanza,
¿quién come las sobras que los sobres no tragan?
¿Quién defiende al pobre si el policía no le ampara?
¿Qué estado de bienestar deja secuelas?
Que te hipotecas para ir a la escuela.

Adivina adivinanza,
¿qué pueblo vota a la desgana y participa en su matanza?
¿Qué pueblo dirige con la indignación en su casa?
¿Qué pueblo no lucha cuando no trabaja?
¿A qué gobierno no le importa dejar morir con excusas baratas?

Adivina adivinanza,
te daré una pista,
hablamos de España.

domingo, 14 de diciembre de 2014

Después de ti.

Después de ti todo me parece insuficiente.
La gente, los cuerpos, las mentes,
el tiempo, los retos, las ganas,
el ayer, el hoy, el mañana...

Después de ti, me siento lleno, completo.
¿Para qué acomodarme en otro lecho?
Ya no hay techos, vuelo, libre, como el viento.
Siendo honesto, me reservo los derechos.

Mis inquietudes ya tienen ataúdes.
recuerdos que les cubren.
Yo ya no tengo metas,
tengo caminos, y los disfruto.

Después de ti, ha quedado un vacío
que he completado conmigo mismo.
Y eso es extraño,
no sé si supervivencia, o egoísmo.

He soltado amarras, tirado lastres,
y el poco peso que me queda,
lo llevo para que las letras no me arrastren.
Siempre fiel a mi desastre.

Después de ti, no recuerdo nada de antes.
Tengo que leerme para recordarme.
Antes tragaba para llenarme,
ahora escupo por no vaciarme.

Después de ti, tracé un plan para no quebrarme,
para no dejarme, ni olvidarme, ni frenarme.
Después de ti, cogí carrerilla,
y ahora que soy libre,
no sé dónde pararme.

Resurrección.

Me recompongo enseguida
porque de nada sirve estar roto.
Y aquí lo dejo,
y aquí empiezo.

Me guardo los derechos,
me guardo los recuerdos.
Que todos los males desgarradores,
son experiencias del cuerpo.
Y todos los bienes pasados,
alegrías para el cerebro.

Que tengo una vida,
y dos, y tres,
y cuatro también.
Que ando de día, de noche
por llanuras, por cuestas,
de vaivén en vaivén.

Que subo a la cima
y salto al vacío,
que vacío mi vida
y la lleno de tinta.

Que tiro de ciencia,
y tira de mí la poesía.
Que soy humano,
la bestia de mi propia existencia.

Que me recompongo enseguida,
porque de nada sirve estar roto.
Porque no paso página,
encadeno mis historias.
Les pongo punto y seguido
a cuatro vidas.
Si me caigo,
me levanto en mayúscula,
no en cara nueva.
¿Valentía? No.
Impaciencia.

Resurrección.

jueves, 11 de diciembre de 2014

Podréis amordazar...

Tenemos que dejar de pasar por el aro, 
que cada vez es más estrecho, 
y cada vez pasamos menos.
Y arrastramos más, pesamos más,
pero somos menos,
más ligeros. 

Caemos en alcoholes y amores baratos, 

dejamos versos a corazones rotos,
no a mentes sedientas,
Queremos pasar la vida
como si fuera un rato, 
y miramos a otro lado. 
El amor une, pero el odio también,
el enemigo de mi enemigo es mi amigo,
y aunque no lo creáis, mi amor no es tan fiel.

Para ser feliz hay que vivir, 

y para vivir se necesitan unas bases,
unas bases que nos están quitando.
Nos están callando,
encallando en los márgenes
de sus leyes absurdas,
en sus burdas mentiras,
de sus lujosos burdeles.

Que allá donde fueres haz lo que vieres,

yo veo muertos por incompetentes.
"La generación mejor preparada de España"
Hostias, vamos a recorta en educación, 
que si no se van, nos cazan.

Y esto es lo que veo:

Contenedores más caros que restaurantes.
Ignorantes acojonados por un pueblo.
Cerebros hipotecados para estudiar informaciones manipuladas.
Pacientes hartos, en sanidad y paciencia.
Veo científicos, en peligro de extinción
Veo humanistas gritando, de dolor. 
Veo artistas en paro, cardíaco.
Vamos, decidme que estoy equivocado.

Éramos la pieza principal, 

y ahora sólo somos de relleno,
nuestros gritos no son en vano,
pero no podemos ganar sin conocer las reglas del juego.
Su juego.
Nuestro fuego. 
Si nosotros ardemos, ellos arderán con nosotros.
Si nosotros caemos, ellos caerán con nosotros.
No somos su pueblo, 
ni ellos nuestro gobierno.
Ellos representaron sus intereses, 
y ahora yo represento los míos. 
Presento los míos, 
aquí los tenéis:
Daré guerra, sea como sea, 
como pueda, cuando pueda,
en lo que crea. 
Porque si me prohíben opinar, 
seré juez, y sentenciaré.

La Marca España está tan podrida como las mentes que la dirigen,

con tanta mierda como los bolsillos que la representan.
Que la izquierda está muy fracturada,
hay radicales en política y radicales en armas.
Hay quien cree en votar y quien no. 

Pero la derecha es un búnker,

y lo que dentro se pudre,
fuera no se ve, pero por el olor se intuye. 

No a la Ley Mordaza,

podrán silenciarme las manos, la boca, 
pero yo soñaré con venganza,
no moriré sin victoria,
no viviré sin palabras. 

Podréis amordazar...

Pero eso no significa que vayamos a acatar.

lunes, 8 de diciembre de 2014

Sobre(vivir) la vida.

No es egocentrismo estar sólo abierto a sí mismo,
sólo es misantropía, altruismo.
Es miedo,
el visto y no visto
del sentimiento perdido,
del susurro, del alarido,
del que quiere y del que ha querido,
del victorioso y del vencido.

Cuanto más bonita es la flor,
antes es arrancada.
Cuanto más bueno está el animal,
más es cazado en abundancia.
Entonces...
¿Por qué debería mostrarme al mundo?
No es de buen gusto ser aniquilado,
ser ignorado, señalado.
En cambio, tampoco lo es estar cerrado,
pero sobrevives,
al fin y al cabo,
es lo que cuento, ¿no?

Vivir varios años
se parece a sobrevivir por muchos tantos.

sábado, 6 de diciembre de 2014

Y seré venganza.

Vivo con dolor y lo expulso línea a línea,
el futuro me preocupa y el pasado me atosiga.
Es sencillo, no olvido mi pasado y le juré venganza,
el problema es que las personas que estuvieron
se quedaron en él ancladas.

Puedo simplificarlo,
mi vida es un tablero con piezas diferentes,
y los jugadores del pasado,
ahora son esqueletos vivientes.
Deseo ganarlos, pero ellos ya ganaron.

No hay revanchas cuando se trata del pasado.
Las cicatrices no pueden ser borradas.
La cuerda que me ataba a todo lo que arrastraba
es la misma que me fortaleció piernas, brazos y espalda.

Que quiero vengarme de mi pasado,
pero eso es imposible, ¿para qué negarlo?
Y la misma venganza que convertí en esperanza,
hoy es la sentencia que me condena.

Se puede ser ángel y pensar como un demonio,
pero las malas acciones se quedan en el folio.
Si las escribo, suerte, las mato,
si las callo empieza a salirme el rabo.

No soy un demonio, pero ansío serlo.
Tengo demasiada voluntad y odio a ese dios eterno.
No soy un demonio, pero ansío serlo.
Pues todo el mal que he sufrido, quiero devolverlo.

No soy un demonio, pero ansío serlo,
pero la aureola de mi cabeza controla mi cerebro.
Da igual que tenga rabos y cuernos,
también los tiene el toro y es más noble que el torero.

No soy un demonio, pero ansío serlo,
y es que cada uno es lo que escribe,
y eso me convierte en dudas, amor, odio,
revolución, caos y miedo.

No soy un demonio, pero tampoco un ángel.
soy como el salmón contracorriente;
sabe que morirá, y aún así sigue al frente.
Más vale que sea aunque sea tarde,
y pese a que no quiera, algún día llegaré a vengarme,
pero será con quien clavó el dolor en mis carnes.

martes, 2 de diciembre de 2014

Mis cuatro gatos.

Prefiero cuatro gatos que me duren siete vidas,
que una jauría de perros peleándose por la comida.
Y es que nunca me gustó la cacería,
ni marcar territorio.
Siempre he sido una sombra, un engorro
en territorio ajeno.
Siempre he estado donde he querido,
no donde me han querido.
Donde me ha apetecido,
entre amigos o enemigos.

Siempre he estado en mi sitio,
porque nunca he tenido uno.
Siempre he ido a mi libre albedrío.
Que si levantaban la pata en una esquina,
siendo claros,
yo ponía mi mierda donde ellos ponían su orina.

Y sí, he sido desterrado, exiliado, insultado y odiado,
y muchos seguramente no me hayan tragado.
Pero siempre he tenido a alguien al lado.
 Podría decir nombres y apellidos,
que es como están guardados en mi móvil.

Que muchos hoy día se olvidan de los nombres,
y tiran de los motes.
Y estoy recordando lo que he visto
y me ha tocado vivir.
Tantos intentos de personas intentando ser algo...
tantos fracasos en vano...

Que yo prefiero mis cuatro gatos,
que me duran siete vidas,
y no necesitan de una mano que les dé bocado.

Que yo prefiero mis cuatro gatos,
que aquí todos van de realeza,
y yo sólo quiero gente real,
no buena.

lunes, 1 de diciembre de 2014

¿Queréis un poeta? ¿Queréis un poema?

¿Queréis un poeta que hable de amores?
¿Queréis un poema acorde a vuestro sentir?
Pues siento deciros que éstos son mis versos,
y sus acordes resuenan por mí,
por y para mí,
y por ellos estoy aquí.

¿Queréis un poeta del siglo XIX pero en el presente?
¿Queréis un poema que hable de follar y rehuir de las emociones?
Pues que a vosotros os emocione follar,
a mí me follan las emociones.
Y lo disfruto,
con un buen par de cojones.

¿Queréis un poeta que escriba a vuestro gusto?
¿Queréis un poema que os dure un par de minutos?
Pues coged un boli y escribid lo que tengáis dentro,
que aquí escribo yo, por y para mí.
Que igual no os gusta cómo escribo,
pero a mí me encanta cómo me expreso.
Que igual vosotros no sabéis lo que es tener algo dentro,
pero yo sé lo que es ganarle el pulso por echarle huevos.

viernes, 28 de noviembre de 2014

Emociones.

Llego a donde llego por los caminos que decido andar.
Normalmente en el olvido, olvidados del azar.
Caminante no hay camino, se hace camino al caminar.
Y yo sigo hacia delante tropezando tiempo atrás. 

Son las horas decididas por las agujas de un reloj.
Es la muerte allegada por capricho de este Don.
Son agujas que hilan alegrías con decepción,
son agujas decididas a responderte que no.  

Son momentos cercanos y en ocasiones huidizos,
A veces mansión, otras cárcel y en ocasiones cobertizo.
Que aquí no hay banderas, hay patriotas, patanes quebradizos,
nacionalismos, unitarismos, privatizaciones a desquicio. 

Filosofías abatidas, borradas, extinguidas, 
como grandes escritores exiliados de la vida. 
Diferenciaciones estúpidas, científico-humanista,
cuando toda persona es ciencia y poesía.

Llego a donde llego por los caminos que decido andar.
Normalmente en el olvido, olvidados del azar.
Y es tiempo de guerra, es tiempo de paz,
y aquí todo el mundo gritando por callar. 

Y aquí el oportunismo, y aquí el postureo,
que aquí todos ateos frente al mismo credo.
Que los sentimientos no se venden ni a la gente ni al dinero.
Escribo porque siento, y siento porque quiero. 

Las emociones son nociones de un tiempo compuesto,
que hoy son el producto y mañana son el resto.
Por ellas estoy completo, y a veces descompuesto,
Por ellas escribo, y por ellas dejo esto.

Mis guadañas son historia, mi historia es el tiempo,
mi tiempo es mi vida, y mi vida son momentos.
Mis momentos son miradas, miradas que siento,
mi sentir es mi vida, y mi vida, son momentos. 



domingo, 23 de noviembre de 2014

Y aquí estoy yo.

Y aquí estoy yo, 
mandando callar al bullicio, 
sólo porque escribo, 
solo, en silencio, mí, conmigo. 

Con la grandeza de la ciudad detrás, 
con la humildad del poeta delante.
Con el orgullo de un bolígrafo, 
que sin tinta marca el papel. 
Convencido de que si no es él, 
nadie será, 
ni mañana, ni hoy, ni ayer. 

Y aquí estoy yo,
mandando callar.
Harto de vuestras palabras vacías, 
de vuestras sonrisas en fotos, 
de vuestros "te quiero" de diseño, 
minimalistas. 
Mandando callar no sonidos, 
que los disfruto, 
sino cuerpos podridos.

Os puede el tiempo, 
como a mí, como a todos. 
Pero yo marco bien mi huella,
que no se vaya ante la primera ola, 
ante el tiempo y su marea. 
Vosotros tan ligeros, tan rápidos,
tan ruidosos. 
Y aquí estoy yo, 
mandando callar al bullicio, 
al gentío,
que me harto de todos, 
y de tanto hartarme me harto de mí mismo. 

Y aquí estoy yo, 
mandando callar a gritos. 
A gritos que escribo en silencio. 
A silencios que olvidan el tiempo,
y a sus caprichos.

Porque la vida es un momento, 
pero lo vivido es eterno.

sábado, 22 de noviembre de 2014

No sé.

No sé causar buenas primeras impresiones,
y aquí sigo, presumiendo de construcciones.
No sé cuales son mis armas,
tampoco si tengo balas.
No sé lo que me ampara el karma,
no sé si es amigo o enemigo de mi alma.
No sé qué atormenta a mi calma,
pero sí que aguantaré la tormenta de mañana.

No sé si mis ideas son prematuras,
si el hoy lo arrastro desde la cuna.
No sé lo que le pido a otro cuerpo,
si mi miedo es un miedo ajeno,
o propio.

No sé si la felicidad es una utopía,
si la tristeza son las vías
por las que camina este tren sin maquinista.
No sé si la moneda está trucada,
si como la Luna, tiene dos caras:
la buena y oscura, la mala y clara.
No sé si tengo las cartas marcadas,
o un As bajo la manga.
No sé si soy un sabio villano como el Joker,
o un anti-héroe como Batman.

Sencillamente no sé,
tengo metas claras,
ideas distorsionadas.
Se acerca el invierno,
y con el frío,
florecen las bestias,
las letras se sueltan.
¡Qué griten! ¡Qué aúllen! ¡Qué vuelen las palabras!
Que yo no sé, aprendo sobre la marcha,
dolor, cicatrices, experiencia acumulada.

No es un lamento, es un gracias.

viernes, 14 de noviembre de 2014

Tic-tac

El tiempo no espera por nadie,
menos por mí.
Esto, lo aprendí a base de ser impuntual,
de llegar demasiado pronto,
de llegar tarde y encontrarme solo.

Pero esto se acabó,
hoy robé las agujas al reloj,
y las planté en la vía,
que para cuatro putas estaciones que hay
perdí cientos en los andenes de la vida,
en los vaivenes de la vida,
en los vas y vienes de mi vida.

Pero hoy ya no soy un viajero más,
hoy soy el tren que decide el destino,
el lugar, dónde parar y a quién llevar, o viajar...
Lo único seguro es que viajo conmigo.

Ahora iré por los raíles,
triste es el camino, pero no está anclado,
mi mente tiene otro trazado.
Que si encuentro agua seré navío,
y en tierra firme, el lugar que ansío,
en cuerpo ajeno, un mero capricho.

Qué basta ya de controlar mi vida,
de muros, de rompeolas, de pararrayos.
Qué entren maremotos, huracanes y tormentas,
que lo único que me frene,
serán los recuerdos que pesan.
Y ni eso, que los arrastro,
pero no me detienen.

Que mis emociones son lo que me diferencian del resto,
pero mi conciencia,
no entiende de formas, ni de entes, ni de cuerpos,
sólo de supervivencia.
Que cuando se cansa de huir,
libera a la bestia.

Tic... Tac...



viernes, 7 de noviembre de 2014

N.

Tuve la arena para hacer mi castillo,
pero vino el tiempo,
que fue viento en mi objetivo.

Tenía el barro,
tenía mis manos,
pero no el tiempo para moldearlo.

Tenía virtudes y defectos,
todas y todos de mi lado.
El único problema es que estaba alejado.

martes, 4 de noviembre de 2014

La suerte del suicida.

Jugando a la ruleta Rusa,
el tiro le salió por la culata.
Fue a saltar por la ventana,
y el destino le puso alas.
Salto de cabeza al mar,
y desarrolló branquias.

Se ahorcó,
y el nudo se partió.
Se intentó cortar las venas,
y su piel se endureció.

La suerte del suicida,
cuando le amaba su vida.

Confesión.

Tengo una historia, como todo el mundo.
Mi pasado me marcó, pero no determinó mi futuro.
Los versos cortos no son menos profundos,
los largos no menos oscuros.

Avanzo con el miedo de olvidar el camino.
Camino con el miedo de olvidar avanzar.
Cada célula de mi cuerpo se alimenta de un lamento,
cada alimento de éstas, se convierte en verso.

Y esto es lo que hago desde que cogí mi primer cuaderno.
Escribir, no por sentirme menos solo,
sino por sentirme más comprendido.
Que cada vez que abro la boca me quieren cerrar el pico.

Y ya estoy harto.
Si soy yo, no os gusta,
pero si dejara de serlo,
me criticaríais por ello.

No soy el tonto que todo el mundo cree.
Ni el chico bueno que todos piensan.
Lo que pasa, es que al igual que la muerte,
mis demonios tienen demasiada paciencia.
Y yo demasiado rencor.

Esto no es ninguna amenaza,
sólo una confesión.

domingo, 2 de noviembre de 2014

Caída.

Llegué a lo alto, a la cima,
contemplé con estupor mi vida.
Pero eso ya es pasado,
ahora sólo me quedan cervezas los sábados.

No soy la sombra de lo que fui,
soy lo que se esconde tras ella.
El valor, la seguridad,
desaparecieron tras abandonar aquella...

Pero de qué me voy a quejar,
no me quejo, me quedan los recuerdos,
las sensaciones grabas en la piel,
como las cicatrices de un masoca,
que al verlas, recuerda el placer.

Pero de qué me voy a quejar,
si me atreví a ser,
a ser libre, a ser yo.
Disfruté del aroma de la flor,
hasta que murió.

No se puede vivir del pasado,
ya lo sé.
Pero cuando caes
no puedes evitar ver desde dónde caíste.
Y esa es la pesadumbre que me viste.

domingo, 12 de octubre de 2014

Recuerdo.

Y entre aquellas cuatro paredes donde aún me querías,
que bendita paz, entre gemidos en armonía.
Eran besos entre caricias,
corazones calientes bebiendo cerveza fría.

Y hoy sólo es la condena de un recuerdo,
la hoguera que calentó el perpetuo invierno
convirtiéndolo en un verano placentero.
Hoy sólo son recuerdos, vino añejo,
emborrachando los versos de un poeta,
por miedo a quedarse muerto.

Y hoy aquella cama, sólo es una cama vacía,
aquellas cuatro paredes exhuman melancolía.
En aquel espacio, en donde dos personas,
compartieron por un momento su vida.

domingo, 28 de septiembre de 2014

Entre líneas.

Quiero escribir versos imparables, 
agotar el papel hasta por el límite de sus márgenes.
Quiero convertir mis gritos en tinta, mi tinta en gritos,
y que quede el eco de los susodichos. 

Quiero ser niño recordando ser adulto,
para que mis fracasos no impidan mis triunfos. 
Quiero conocer mil historias, mil cuentos,
ser héroe y villano en todo momento. 

Quiero arrastrar recuerdos, no cadenas,
ser lastre y desastre de quien me condena.
Quiero convertir mis sueños en metas,
ser juez de quien me apresa las ideas. 

El tiempo vuela por encima de los relojes,
aún dividido es libre de hacer cuanto se le antoje.
Yo no entiendo de tiempos abstractos, 
sólo entiendo que mis ojos y mi mente
no conciernen en cuanto al reflejo del espejo se refiere. 

Yo escribo en papeles, me da igual si blancos o verdes,
mis letras siguen mi pulso, vómitos de mis impulsos
Sentimientos profundos a flor de piel,
flores plantadas a golpe de cincel.

Porque hoy soy pez y mañana pájaro,
porque hoy soy alegre y mañana sucumbo al puro llanto,
Porque hoy nada nada y mañana todo vuela,
porque las precuelas dejan secuelas. 

Porque hoy soy imagen y valgo más de mil palabras, 
pero mañana me visto de poema y mi valor se degrada. 
Ni versos ni fotos ni besos, todo son tedios,
Aquí comienza mi guerra aquí planto mi asedio. 

Me cuento por minutos, vigilo el segundero,
mi vida es un sendero directo al cementerio. 
¿Que qué es lo que quiero? 
Tirar las barreras, convertirme en recuerdo.

El alma se desgasta por cada momento que pasa,
aprovecha la experiencia ganada en cada batalla.
Sin agobios ni prisas, yo dejé de ir deprisa
cuando entendí que la vida se vive entre líneas. 

Tengo miedo.

Temo a tus miedos más que a los míos.
¿Cuántas veces fui valiente y me precipité al abismo? 
¿Cuántas veces el camino 
provocó que me olvidara de mí mismo? 

Que valiente es el inconsciente,
el que arremete, el imprudente.
El que no le importa perder los dientes
mientras muerde a la muerte.

Pero...¿Yo?
Yo sólo pienso más que escribo,
escribo más que hablo, 
y hablo lo poco que digo. 

Que esquivé balas, 
colonicé  cimas.
Y las palabras que disparas
son el vértigo de mi vida. 

Que tiré piedras,
escarbé minas.
Y mi único tesoro,
tiempo que compartías.

Temo a tus miedos más que a los míos.
Me falta coraje y me sobra coraza,
Triste artista en rimas y ríos.
¿Quién quiere etiquetas teniendo tus marcas?

Temo a tus miedos más que a los míos.
Tengo remedios mas me falta brío.
Temo que el tiempo me devuelva al principio,
que mi invierno moral, deje de ser frío. 

sábado, 13 de septiembre de 2014

Levantando el vuelo.

Los riñones no aguantan todas nuestras desgracias,
ya podemos buscar otros métodos para sobrellevarlas. 
Todas nuestras caídas fueron necesarias.
¿Cuántas veces nos batimos en armas? 

¿Cuántas veces? ¿Cuántas veces?
¿Cuántas veces dimos lo que se merecen?
¿Cuántas veces le sumamos los intereses? 
¿Cuántos sietes acabaron siendo treces? 

Aguantando lo que toca, con dureza, como las rocas.
Aguantando el desgaste ola tras ola, hora tras hora. 
Extendiendo las alas mientras las atraviesan balas,
dejando el destino a merced del viento, y del mañana. 

Letra tras letra, 
acabo el verso y acabo la botella. 
Musa, pasa otra cerveza,
que comienzo otro pena llamándola poema... 

Las penas ahogan y los recuerdos torturan, 
y el alcohol es una solución, pero no ayuda. 
Acéptalo y resígnate, valiente cobarde,
sólo tienes una vida y estás perdiendo instantes. 

Vamos, vamos, demonios celestiales. 
Tenéis de humano lo mismo que de animales.
Tenéis Reino y enemigos,
¿Esperáis que yo sea vuestro amigo? 

Vuelo, vuelo, soy una bala disparada al infinito, 
no tengo ningún objetivo, sólo trazo mi camino.
Hasta dónde llegue, por lo que a mí respecta, 
soy un ser desmedido y mi camino es mi destino. 

Unos se inyectan drogas y otros palabras,
unos lo que les pide el cuerpo, otros su alma. 
Y así va el mundo, dividido, cruz y cara. 
Jugando la vida en apuestas arriesgadas e innecesarias. 

¿Vivir la noche o descubrir qué te ampara el mañana?
Cambia el Destino dependiendo de lo que hagas. 
Ríndete hoy, o lucha para poder mirarte a la cara.
Que la vida no mata, sólo desgasta, mata perder la esperanza.

Levantar el vuelo no es alzarte en el cielo, 
levantar el vuelo es despegarte del suelo. 
Que todo el mundo tiene sus demonios y sus miedos. 
sus glorias, sus fracasos, y sus propios momentos. 

Levantar el vuelo no es alzarte en el cielo, 
es dejar de intentarlo y empezar a hacerlo. 
Es dejar las excusas y enfrentar lo miedos. 
No hay imposibles, sólo improbables, y ateos. 

miércoles, 10 de septiembre de 2014

He escrito.

He escrito medio millar de poemas,
seis años en verso.
He escrito a amistades, amores,
lugares y momentos.
He escrito a salvo y en peligro,
a gritos y en silencio.

He llorado tinta,
escrito mis sonrisas,
he recitado mi historia,
llena de derrotas y gloria.

Siempre que pude, eché una mano,
a veces ayudando,
y otras, en cambio,
ahogando.

He escrito en cuatro estaciones,
en cuatro lenguas,
y cuando más las necesité,
las palabras estaban a leguas.

He escrito dando rodeos,
y también he sido directo.
He escrito de mil formas
buscando saber el autor de mis textos.

domingo, 31 de agosto de 2014

Contigo aprendí.

Contigo aprendí que el amor no es bonito, 
es una putada,
una putada de madrugada 
en pensamientos con forma de navaja.


Contigo aprendí que mi imaginación es real,
pero mis emociones mentira.
Que el cielo puede ser un infierno,
pero con exceso de bebida.

Contigo aprendí que dar no es recibir,
que vivir no es igual que existir.
Que la necesidad no viene con el querer,
pero el querer siempre viene con la necesidad.

Contigo aprendí que la sangre brota,
que el cuerpo cicatriza,
que el alma no perdona,
o cree olvidar, haciéndose la tonta.

Contigo aprendí que el dolor siempre llega,
que los miedos nunca lo frenan,
es más, normalmente lo potencian.
Cosas que no explica la ciencia.

Contigo aprendí lo que es el miedo,
el miedo a que me quieran,
el miedo a querer.
El miedo que consiste en perder.

Contigo aprendí que la sinceridad
es un mal necesario.
Que la verdad,
no es algo que todos digan a diario.

Contigo aprendí a pisar la tierra,
a dejarme de vuelos entre las estrellas.
Contigo aprendí que la realidad es una mierda,
una mierda que contigo se hace más amena.

Contigo aprendí que libertad y dolor van unidos,
que no pueden ser separados por un simple capricho.
Contigo aprendí que sufrir nos hace sentir vivos,
que si algo tiene fin, un día tuvo principios.

Contigo aprendí que mis letras eran una persona,
que mis ideas eran unos principios.
Que mis deseos sólo eran caprichos
que el destino no siempre está dispuesto a cumplirlos.

Contigo aprendí lo que es reprimirse,
lo que es no ser por miedo a morirse.
Contigo aprendí que es realmente dudar:
El problema que siempre afecta a un par.

Contigo aprendí a preocuparme por mí mismo,
a arriesgarlo todo, a perder lo jugado.
Lo único que no aprendí contigo fue a quererte,
no sé de dónde aprendí algo tan complicado.

Dedicado a Nerea, porque hay personas que comparten y enseñan sin saber que lo saben, porque hay personas con las que aprendes, a la fuerza o por placer, porque hay personas que, no sencillamente, pero se hacen querer, y mucho. Gracias por todo, Nerea. Dos años bien invertidos, y los que quedan. 

jueves, 21 de agosto de 2014

A próposito del tiempo.

Los tiempos siempre son oscuros para quienes no leen,
aunque sean tus propias letras,
aunque no las creas.
Lo que llevas dentro,
es lo que eres.
No eres tu presente,
eres tus aspiraciones.

Es sencillo,
si lo quieres, hazlo.
El tiempo no está para ser pensado.

Queremos,
pero no necesitamos.
La sociedad se ha hecho cabida,
y nosotros blandos.
A veces relacionamos tiempo y acciones,
cuando la necesidad nace de los corazones,
no de los relojes.

Tanta división divide nuestros valores,
nos convierte en inferiores.
El mundo no son más que condiciones.
Rompamos los cánones y las costumbres,
Nadie conoce mejor que yo mi podredumbre.

Sé valiente y arremete,
los cobardes, un paso al frente.
La lógica es ilógica,
las emociones irreales.
Si la pregunta es de qué fiarnos,
fiémonos de nuestros instintos naturales.

Vive la vida,
o eso dicen.
La vida no se vive,
se vive la muerte.
Aprovecha el tiempo,
y buena suerte.


                                                   A propósito, de parte del tiempo;
                                                   dice que dejémonos de tantos agobios,
                                                   que respiremos.
                                                   Que no forcemos los caminos ni las ganas,
                                                   que nos dejemos llevar por él.
                                                   Que al final no salen canas,
                                                    y lamentamos no tener otro mañana.

viernes, 8 de agosto de 2014

Todo se pudre.

Se pudre el planeta,
se pudre la moral,
se pudre el Gobierno
y explotan en Gamonal.

Se pudre la tierra,
se pudren los mares.
se pudren los cuentos,
se pudren las ciudades.

Se pudren conciencias,
se pudren ideas.
Se pudren palabras,
para que no las sientas.

Se pudre la imagen,
se pudren los cuerpos.
Se pudren los libros
y muere el intelecto.

Se pudren los pechos,
se pudren los penes.
Se pudre todo,
desde los pies a las sienes.

Se pudren los coches, el dinero,
los hijos, los padres, los abuelos.
se pudren las almas, en el cielo e infierno.
se pudren las curas, vivimos enfermos.

Se pudren las paredes, el techo,
las ventanas y las puertas.
Se pudre todo, aunque no lo parezca.
Se pudre mi tinta en versos que no cosecha.

Se pudren las mentes,
se pudre el presente.
El pasado está frío,
y el futuro demasiado caliente...

Se pudren mis piernas,
se pudren mis manos.
Se pudren mis gritos,
al silencio callado.

Se pudren las venas, las arterias,
se pudre cada uno de mis vasos.
Cambiamos, somos materia,
evolucionamos aunque no queramos.

Somos momentos de tiempo
en continuo pudrimiento.
Todo se pudre,
así que amigo lector,
te animo a que triunfes.

jueves, 7 de agosto de 2014

Conciencia tranquila.

Sólo me mata el tiempo, y tortura él mismo perdido,
mis cicatrices y principios se unieron ante el abismo.
Quien a hierro mata, a hierro muere,
yo moriré entre tinta, envenenado por mi suerte.

Usé durante años espadas y escudos,
en mis peores momentos huí de los verdugos.
Analicé lógicas, leyes, leyes Reales ilógicas,
analicé personas, que resultaron ser copias o momias.

Armé un caparazón, impenetrable, infranqueable.
Me armé de razón, argumentando fui insoportable.
Armé mi corazón, tras años residiendo el tiempo, rey ingobernable.
Armé mis amores, amé lo inimaginable.

Fui un héroe de invierno, villano de verano,
ayudé a todo el mundo dejando el camino destrozado.
Tiré piedras, rocas y acantilados, a grito pelado.
Tiré de la mano de quien me hubo necesitado.

Olvidé los principios por obcecarme en los finales,
mas recuperé todos tras volver a mis cabales.
Hilé segundos, encadené palabras, y en los momentos más oscuros,
conseguí que la experiencia me guiara.

Fié amores, pagué lamentos,
y la hipoteca de mi alma reniega de sus sentimientos.
Fié palabras, pagué mentiras,
y aún así el peor de mis males, es tener la conciencia tranquila.

lunes, 4 de agosto de 2014

...

¿Qué me vas a decir?
Si llevo más que tú aquí.
Mientras tus vicios eran sexo y alcohol,
el mío era un inquebrantable boli bic.

Empecé por amor y me enganché por odio,
Yo era feliz con mi vida.
Todos ebrios y yo luchando por mantenerme sobrio,
cambió mi humor en sarcasmo e ironía.

Sentirse roto es escribir entre sollozos.
sentir que el mundo muere, que disparan los mossos.
Que cada muerte por hambre
no significa un político en la cárcel.

El problema del mundo
es que convierte la denuncia en entretenimiento,
la revolución en parlamento.
Y así la vida es un saco de huesos.

Mostremos sentimientos.
Amor, ira, odio o frustración.
Movámonos por algo, por ser mejor.
El mundo se mueve y nosotros quietos.

Protege lo que quieres y enseña los dientes.
El intelecto siempre se ha temido,
no hacen falta bombas si tienes un libro.
Que el mejor disparo el tiempo lo vuelve amarillo.

La literatura es un arma,
Siglo XXI, empolvada y olvidada.
No te escondas entre letras, organízalas,
si te censuran conquistarás.
Si te censuras, ganarán.

Las historias bonitas pueden ser verdad,
dejemos de escribirlas, hagámoslas realidad.
La literatura es un arma, lo ha demostrado el tiempo,
pero, ¿de qué sirve un arma si no hay guerrero?

martes, 29 de julio de 2014

Las apuestas del corazón.

Escribo en papel de lija, ¿qué quieres que te diga?
Mis letras son ásperas pues pulen su salida.
Si la tinta no agarra se usarán minas. 
Quien no mata escribiendo se convierte en un suicida.

Las emociones son bombas, las personas objetivos.

La pluma sólo es el arma que nos da vuelo en el camino.
El papel es la superficie en la que trazas tus delirios.
¿Qué quieres que te diga? No disparo pero escribo. 

He caído en mil batallas, pero invicto aquí sigo. 

He escrito mil versos, confundiendo al destino. 
He escrito las palabras que me mandaron al exilio 
He escrito cien poemas que ahora son casquillos. 
He escrito mil lemas y he forjado mi castillo.
¡He mirado al cielo y me he convertido en infinito! 

He andado en territorios, desconocidos y enemigos. 

He disfrutado de la brisa y me he precipitado al abismo. 
Me he muerto de miedo tras apretar desde el gatillo.
Y he visto cobardes intentando acabar conmigo. 

He vestido sentimientos, disfrazado mil mentiras,

gritado 'libertad' a las esposas de mi vida. 
He llorado de alegría, gritado por la ira,
derribado mil muros carentes de salida.

He tachado mil errores, mas no borré ni uno. 

He aceptado mi pasado enfrentando mi futuro. 
He escrito a corazones que estaban moribundos. 
He escrito a las mentes conscientes de este mundo.
He olvidado mil promesas, mas no rompí ninguna. 
¡He arriesgado el corazón apostando todo a una!


He perdido el tiempo, y me he rendido al inicio.
Me creí sentencia, y sólo fui prejuicios.
He tentado a mi suerte, atentado a mi cordura.
¡He silenciado el cielo gritándole a la Luna!

He tirado de rango, aprovechando mi ventaja.
Utilicé la venganza como última esperanza.
Escribí textos que nunca fueron expresados,
encarcelé sentimientos y acabé apresado.

He vestido de lluvia enfrentándome al Sol,
casi muero de frío esquivando al calor.
Me he perdido entre acantilados escalando mi razón.
He saltado al vacío cuando éste me llamó.
He volado por la tierra y caminado por el cielo,
quebré mis armas como las reglas del juego.
  
Me he visto humillado y también humillando,
Criado y criando, esclavo y esclavizando.
Me he visto bestia vestida de humano.
Me he visto huyendo y también ahuyentando.  

He gastado tinta, minas y saliva,
he secado mis cartuchos, escupido a mi vida.
Me creí Salomón, y sólo era Midas.
Pero tenía un reino, de ruinas y desdichas.

He parado el tiempo, limitado el espacio,
fui corriendo para luego ir más despacio.
He tirado de corazón, y bombeé fracasos.
He luchado protegiendo, y acabé destrozado.
He caído al suelo, pero también me han tirado.
¡He vivido con pasión, y moriré conquistando!

He disparado mil balas, malgastado mil cartuchos,

me quedé sin tinta, y lo plasmé con los puños.
Los escombros de mi pasado construyeron mi futuro
y ahora que no huyo disfruto de mis triunfos.

¿Qué puedo decir? Si soy por lo que fui.

Hoy estoy aquí porque jamás me rendí.
Mi vida es sentir y sentir es vivir.
Soy lo que soy porque antes me caí.



domingo, 27 de julio de 2014

Yo no escribo poesía.

Yo no escribo poesía,
sólo me aprovecho de la rima.
De una métrica indecisa,
irregular, sí, pero precisa.

Yo sólo escribo mi pena,
mis lamentos, mi ira.
Yo sólo escribo mis noches en vela,
las sombras de mi día a día.

Yo escribo por gusto,
por huir de la hipocresía.
Por utilizar mi ira
contra aquél que me esclaviza.

¿Me duele? Me inspira.
Musas de batallas perdidas,
dioses malignos de la mitología.
Escribas con líneas torcidas.

Yo no escribo poesía.
Yo no escribo ideas.
Yo no escribo con tinta.
Yo escribo desdichas.

miércoles, 9 de julio de 2014

Hasta el día que me muera.

Hasta el día que me muera agradeceré lo vivido.
Los suelos movedizos, las cimas sin oxígeno.
Hasta el día que me muera agradeceré lo vivido.
Los recuerdos buenos y malos, los que evitaron el olvido.

Hasta hoy me he guiado por instinto,
y aquí sigo, al 100% invicto.
Nunca me ha fallado leerle las cartas al destino.
El karma nunca estuvo de mi lado, lo taché de enemigo.

Hasta el día que me muera agradeceré lo vivido.
A desconocidos y a los amigos que he tenido.
Hasta el día que me muera agradeceré lo vivido.
Cada lágrima y cada lloro, cada alza de mi espíritu.

Hasta hoy siempre me he caído y levantado en el sitio,
Y aquí están, mil cicatrices forjan mi abrigo.
He descansado en mi tumba, mas nunca me he rendido.
La suerte nunca estuvo de mi lado, y mi talento es testigo.

Hasta el día que me muera agradeceré lo vivido.
Los días claros, los grises, y el daltonismo que me tiene en vilo.
Hasta el día que me muera agradeceré lo vivido.
Las veces que recé a Dios, que lo negué y las que me cagué en Cristo.

Hasta hoy he dominado mis instintos.
He sido el bueno cuando me cosían a tiros.
He calmado la bestia que se alzaba entre gritos.
La ira siempre fue mi amiga, pero no quise ser su amigo.

Hasta el día que me muera agradeceré lo vivido.
Las veces que me creyeron lo que nunca he sido.
Hasta el día que me muera agradeceré lo vivido.
Las veces que os fui sincero y las que me he mentido.

Porque aquí estoy, en alza.
Verso tras verso, verbo tras verbo.
Convirtiendo emociones en palabras.
Convirtiendo mis muertos en eternos.

Porque aquí estoy, estoy vivo.
Que el tiempo haga lo que hizo.
Que me golpee, que yo cicatrizo.
Hasta el día que me muera,
agradeceré lo vivido.


domingo, 6 de julio de 2014

Mentes.

Mentes sin muebles,
bohemios inteligentes,
mendigos con don de gentes,
raciocinios perdidos,
escondidos, huidizos.

Mentes decentes,
piezas aisladas del sistema,
ovejas negras,
cabras locas del rebaño,
baños de ideas inesperados.

Cuerdas que atan, matan y aman,
que liberan la calma del alma
que encierran para siempre en su esencia,
sin ciencia cierta,
consiguen de la nada grandes proezas.

Mentes como fieras,
puzzles sin piezas,
mentes en desorden que equilibran la balanza,
que cuidan y suicidan las balas.
Armas y alas encerradas,
dispuestas a ser usadas.

Lagos, marcas registradas,
a veces originales,
otras copias baratas.
Trucos de magia.

Mentes nobles y pobres,
con un ojo abierto y el otro soñando.
Mentes de mente.
Mentes dementes.
Con un oscuro futuro preocupando su presente.

Libres en arte,
libros por partes.
Tormentos de nieve en pleno verano.
En invierno son Sol ardiente,
como el vodka, a 40º.
Algo inesperado.

Mentes sin espacio ni tiempo,
observan épocas estáticas en movimiento.
Mentes cultas y ocultas.
Mentes misteriosas, deseosas y morbosas.

Mentes en ajos y hojas,
alegres y llorosas.
Mentes en verso y en prosa,
en tinta o en roca.

Mentes efímeras buscando lo eterno,
desenvolviendo la duda desde sus adentros.
Mentes bellas crean belleza.
Mentes distintas, indomables bestias.

Mentes distantes aguardan instantes.
Mentes sencillas dan guerras interesantes.
Mentes caóticas son la salida,
salida a la vida.

Para mentes perdidas.